Rubén González admite que la reunificación del movimiento sindical es un objetivo que no ha sido logrado. Insiste que los reclamos deben centrarse en el cambio de gobierno y no solo en lo reivindicativo en un contexto de quiebra industrial. | Foto William Urdaneta

Rubén González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera Orinoco (Sintraferrominera), con más de 35 años en la estatal del hierro, ha liderado durante los últimos años las protestas sindicales de las industrias de Guayana.

La defensa de los trabajadores ferromineros lo ha enviado, injustamente, en dos oportunidades a la cárcel. La primera vez en 2009, luego de encabezar una manifestación por el impago de beneficios amparados en la convención colectiva, y en 2018, luego de participar en protestas en contra del memorando 2792 que destruyó las escalas salariales y los contratos colectivos.

En septiembre de 2020, luego de casi dos años, fue uno de los liberados por el indulto masivo que otorgó el gobierno de Maduro, no sin antes haber sufrido complicaciones de salud dentro del centro de reclusión. Seis meses después de su liberación, uno de los líderes sindicales más representativos del país, considera que hay que seguir construyendo la unidad y concientizando a los trabajadores.

– ¿Cómo evalúa la participación del movimiento de trabajadores desde su liberación?

– Han agarrado un poco de impulso las luchas y creemos que –día a día– tenemos que construir esa gran unidad que nos lleve a crear fortaleza para seguir dando la pelea y la lucha por los beneficios de los trabajadores.

Pero yo siempre he dicho estas palabras: Si el Gobierno nacional con el instructivo 2792 eliminó todos los beneficios de los trabajadores, para restituir estos beneficios, lo hemos dicho a todo el país y a Guayana, tenemos que construir una fortaleza para instaurar un gobierno de transición.

Se ha empezado a mover muchos sectores de los trabajadores y creo que es un buen inicio para que realmente podamos libertar a Venezuela.

– ¿En dónde ubica las principales fallas del movimiento?

– Está en muchos dirigentes que pierden la visión, se endosan al partido y al gobierno: allí hay una gran debilidad. Te voy a poner un ejemplo: la FBT (Fuerza Bolivariana de Trabajadores), el Movimiento 21 (una organización oficialista en Ferrominera), la Central Bolivariana de los Trabajadores (CBT) son dirigentes que realmente no representan a los trabajadores, representan directamente al patrón, al régimen.

Ellos representan las políticas directas de un partido. No les importa que perjudique a los trabajadores, eso es una gran debilidad.

El régimen no se sienta con nadie a discutir un salario que realmente llene las expectativas conforme a la cesta básica.

– Las últimas protestas de los trabajadores han sido desatendidas ¿Qué considera que necesita para llamar la atención de directivos de las empresas, del Ministerio del Trabajo y del presidente de la CVG?

– Ahí uno tiene que ser claro y me disculpan: ahí el gobierno no va a atender a nadie, el gobierno no va a resolver el problema de los trabajadores.

Los tipos no van a dar los brazos a torcer para eliminar ese 2792. Aparte de eso el 2792 deterioró totalmente los beneficios. Eso quiere decir que está bien, hacemos las movilizaciones, los planteamientos, hacemos inclusive los planteamientos en una forma legal, constitucional (…) pero el gobierno es forajido, el gobierno no le importa eso.

Nosotros tenemos que seguir haciendo lo que está de nuestra parte, seguir protestando, seguir resistiendo, seguir –como se dice– a nivel regional, nacional e internacional.

Aquí es una imposición por la calle del medio. Yo, que soy optimista, siempre en las luchas, no lo soy ahora. El gobierno no va a entender la lucha de los trabajadores, aunque el mismo régimen dice que es obrerista, pero no, este es el régimen que más maldad le ha hecho a los trabajadores venezolanos.

Con un nuevo gobierno que realmente respete la Constitución, la ley es que podemos sentarnos en una mesa de diálogo y buscar el entendimiento, que se restituyan los beneficios de los trabajadores

– Está claro que el movimiento sindical hoy no representa un bloque de presión importante ni es un gran factor de movilización ¿Considera que se puede recuperar bajo estas circunstancias?

– Hay que hacer un gran esfuerzo y todo es posible (…) pero nosotros como dirigente sabemos que ahorita el salario del trabajador no le alcanza, los que están no requeridos andan, como se dice, mendigando para poder darle la comida a la familia ¿qué quiero decir? que andan en una sobrevivencia completa.

Los trabajadores para movilizarse se le hace muy difícil (…) hay una debilidad por las circunstancias que tenemos, para agrupar a los trabajadores nuevamente en esta lucha aguerrida de aquellos tiempos, se ha hecho difícil por la misma circunstancia de los trabajadores

Tenemos que seguir siendo optimistas y teniendo esperanzas que podemos lograrlo y que en un momento va a haber una coyuntura donde todos vamos a converger y nuevamente podamos estar todos en la calle.

 La deriva autoritaria como origen del caos laboral

 – Se habla de que es necesaria la unidad del movimiento, pero eso no se ve en las actividades. ¿Qué cree que hace falta?

– Porque hay veces que estamos en una actividad y hay compañeros que me dice que es “política”, claro que esto es político, aquí hay una situación de raíz que la generó el Estado forajido, yo lo digo así, hay otros que no les gusta que uno le diga eso.

Hay compañeros que piden salario, piden su beneficio, yo estoy de acuerdo con eso, pero ellos no están de acuerdo que se diga que el gobierno es el único responsable (de la pérdida de beneficios).

Eso ha creado ciertas fisuras en el movimiento, porque yo he dicho, aquí hay que tener una línea clara y la línea clara es que el único responsable completo del deterioro completo de los trabajadores y el deterioro de las empresas es el régimen y hay compañeros que no les gusta eso.

Hay mucha gente que no compaginan con esto que estoy diciendo, eso genera dentro del seno de esa unidad alguna fisura.

– ¿Considera que no se ha logrado esa unidad de conciencia en la masa trabajadora?

– No se ha logrado todavía, es una construcción.

– Desde hace tiempo viene insistiendo en que la protesta debe ser por un cambio de gobierno, pero las mayores movilizaciones han venido por beneficios laborales ¿Por qué ocurre esto?

“Necesitamos un auxilio financiero con sectores que quieran venir a invertir en Ferrominera Orinoco”, señala el dirigente laboral | Fotos William Urdaneta

– Los temas salariales son las luchas genuinas de los trabajadores, pero cuando hablamos de profundidad, ¿cuándo vamos a conseguir un salario que realmente llene las expectativas de los trabajadores conforme al artículo 91? yo no lo veo.

Con este gobierno no hay salario que valga.

El régimen no se sienta con nadie a discutir un salario que realmente llene las expectativas conforme a la cesta básica.

– ¿Hace falta concientizar más al trabajador en este sentido?

– Sí, claro, en esa vía. Por ejemplo, los trabajadores de Sidor empezaron a pelear, pelear, pelear, yo los apoyé en varias manifestaciones ¿qué vieron? no vieron nada.

Es un régimen que no le importa la familia, el salario, no le importa los beneficios de los trabajadores, no le importa nada de eso, eso es lo que a veces el trabajador tiene que entender, que estamos ante un régimen que no le importa el trabajador, empresa, solo le importa mantenerse en el poder.

– ¿Por qué no sé ha impulsado renovar el comité ejecutivo de Sintraferrominera y los demás sindicatos de forma independiente?

– No es nada más aquí en Guayana, en todo el país las elecciones quedaron suspendidas. En Ferrominera Orinoco yo hice todos los trámites correspondientes, faltaban cuatro días y desde el Tribunal Supremo de Justicia las eliminaron, las suspendieron.

Ellos no se rigen por lo constitucional, por lo legal, por lo que está dentro de las normas, sino políticamente.

Está bien, nos vamos al proceso en Ferrominera, en Sidor, en cualquier de las empresas. ¿Vamos a resolver el problema de los trabajadores? no lo vamos a resolver.

El problema grave que tenemos es estructural, no es que tú no reclames, es que no te atienden los reclamos.

– ¿Por qué no se hace de forma independiente?

– En las circunstancias que tenemos ahorita, o sea, ir a buscar procesos de elecciones… los trabajadores lo que quieren ahorita es que le resuelvan el problema.

Por decirte si nos sacaron a todo el comité ejecutivo de Sintraferrominera, a todos los delegados los sacaron y muchos estamos botados ahorita, prácticamente nos inhabilitaron. Prácticamente ellos hicieron caída y mesa limpia.

El futuro inmediato de la lucha sindical

– ¿Qué hacer desde el sector laboral en todo este tiempo en el que la lucha política parece estancada?

– Yo he estado en comunicación con los compañeros petroleros, de Anzoátegui, Maturín, Maracaibo, con los compañeros de los llanos, estamos en la búsqueda de esa gran unidad de los trabajadores venezolanos.

Nos estamos organizando, he estado hablando con todos los sectores, ahorita hay una propuesta que se está manejando que es la Asamblea Nacional de los Trabajadores, para ver qué forma se le da, para organizar a los trabajadores con otros sectores que podamos converger y fortalecer la lucha política, social.

Los tipos no van a dar los brazos a torcer para eliminar ese 2792. Aparte de eso el 2792 deterioró totalmente los beneficios.

– ¿En qué consiste esta asamblea?

– Es el conglomerado en cada estado de los diferentes dirigentes sindicales y después de allí una legitimación de esos dirigentes, pero eso está todavía en proyecto, no se le ha dado una discusión completa de las directrices.

 – El gobierno interino ha priorizado los escenarios internacionales, pero muchos organismos internacionales tienen procesos que avanzan más lento que la crisis. ¿Hacia dónde debería ir orientada las políticas de la oposición?

– Debe ir a la restitución del Estado de derecho y para eso debe haber un gobierno de transición. Esa es la parte primordial porque si no, no viene lo demás.

Bien bueno que se vaya a los organismos internacionales, a la OEA, Unión Europea, los más de 60 países y el Grupo de Lima, está bien que se haga las gestiones internacionales, pero también hay que pelear dentro del país para fortalecer la lucha y lograr el objetivo.

Contratos colectivos en veremos

– ¿Qué debe pasar con los trabajadores y sus contratos colectivos? Entendiendo que las nóminas están sobrecargadas comparadas con la producción.

González reconoce que la inversión en las empresas es necesaria y que los beneficios deben ir de lado con la producción

– Tenemos unas empresas quebradas, tenemos unas empresas que no están produciendo, ¿cómo nosotros sacamos la empresa adelante con estas nóminas que tienen estas empresas? esas empresas pagaban esas nóminas con su producción y las pagaban sin ningún problema.

Hay que hacer un análisis individual de cada una de las empresas y dentro de ese análisis individual, estudiar las debilidades y fortalezas que tenemos y buscar lo que son las inversiones regionales, nacionales e internacionales para impulsar estas empresas.

Necesitamos un auxilio financiero con sectores que quieran venir a invertir en Ferrominera Orinoco en un acuerdo donde podamos pagar con el mineral de hierro y poder resolver la problemática de los beneficios de los trabajadores.

– ¿Estaría dispuesto a abandonar beneficios por un contrato colectivo que se cumpla a cabalidad y que garantice cláusulas primordiales?

– Eso es una pregunta que hay que discutirla con los trabajadores. Si los trabajadores aprueban, esa es la máxima autoridad, al aprobar los trabajadores allí hay tranquilidad, porque no los estás engañando, le estás diciendo las cosas como son y la están aprobando todas las partes.

– ¿Qué opinión le merece la privatización que el gobierno ha venido haciendo con algunas empresas del Estado?

– Lo que van a hacer es vender esas empresas a precio de gallina flaca y ellos van a ser parte del negocio y parte del beneficio de ese negocio. Pero empresas que tenían 7 mil, despiden 4 mil y dejan a 3 mil nada más. Quieren privatizar las empresas con el mínimo de trabajadores dentro ¿A quién perjudica eso? a los trabajadores.

Ahora los trabajadores estamos pagando lo que no tenemos que pagar.

CORREO DEL CARONI

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