La expresidenta de Copei Mercedes Malavé, del sector que lidera Eduardo Fernández, es el rostro visible de Unión y Progreso, con la que se busca postular a representantes de diversos sectores de la sociedad


Un grupo de exirigentes del partido Copei, organización que fue intervenida por el TSJ, presentó este domingo nueve de agosto una tarjeta electoral con miras a los comicios parlamentarios del seis de diciembre.

El rostro visible de esta nueva opción electoral que se llama Unión y Progreso, es Mercedes Malavé, quien fue presidenta del partido socialcristiano pero fue despuesta por la acción del máximo tribunal del país. Ella forma parte del sector que lidera el excandidato presidencial Eduardo Fernández, quien dejó a la tolda de color verde por diferencias con quien para el momento era la máxima autoridad de la organización, Roberto Henríquez.

En información publicada por el portal web Axioma, Mercedes Malavé aseguró que la tarjeta de Unión y Progreso está activa y vigente ante el CNE venezolano y a disposición de los candidatos que la sociedad civil  en sus diferentes sectores (académicos, empresarios, comunidades, etc.) quiera impulsar.

“Somos una tarjeta que está habilitada en el tarjetón electoral para competir de manera nacional en estas elecciones parlamentarias…Nosotros la hemos mantenido activa no como un partido político, que tiene cuadros, ni directiva ni nada de eso, sino simplemente como una tarjeta que ahora vamos a ofrecer a la ciudadanía para que postulen a los candidatos que ellos consideren más idóneos para la contienda electoral”, expresó Malavé.

El partido Unión y Progreso no apareció en la lista que hizo pública el Consejo Nacional Electoral (CNE) en días pasados, al informar sobre las organizaciones que estaban autorizadas a participar de la contienda electoral del seis de diciembre.

El ex rector del CNE Rafael Simón Jiménez aseguró a TalCual que la plataforma es dirigida por el propio Eduardo Fernández e hizo las gestiones ante el organismo para presentar la nueva tarjeta a los electores.

Según fuentes, el origen es un partido regional, del estado Carabobo, que dirigía Miguel Cocchiola y que tenía por nombre «Progreso». El trámite fue solicitar el pasar a ser registrada como nacional, con el nuevo nombre, siendo el objetivo llevar al nuevo Parlamento a representantes de diversos sectores de la sociedad civil.

“Unión y Progreso no es un partido, ni tenemos compromisos ideológicos. Nadie que se postule por esa tarjeta tiene que asumir un credo político específico, simplemente la convicción de participar en las elecciones”, aseguró Mercedes Malavé en la información citada.

La dirigente expresó que las convicciones democráticas hay que preservarlas y activarse ciudadanamente no solo para demostrar el rechazo mayoritario al gobierno actual, sino para defender y hacer respetar el voto.

De igual manera, Mercedes Malavé manifestó su preocupación por el agravamiento de la situación a causa de la propagación del coronavirus y, en ese sentido, indicó que las elecciones deberían ser suspendidas.

TAL CUAL

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