La banda de Bogotá publica este viernes su nuevo disco, ‘¿A dónde vamos?’

La gran revelación del pop orgánico (léase con instrumentos reales) hecho en Colombia, el cuarteto Morat, vuelve con un esperadísimo tercer disco titulado ‘¿A dónde vamos?’ del que ya se han podido escuchar varios adelantos, todos éxitos de categoría como Primeras veces’, ‘En coma’ o ‘Idiota’, su flamante colaboración con Danna Paola. Lo estarán presentando en directo en una gira que pasará por Valencia (30 de julio), Marbella (2 de agosto), Badajoz (6 de agosto), Chiclana de la Frontera (10 de agosto), Gerona 814 de agosto), Calella de Palafrugell (16 de agosto), Marbella (27 de agosto), Jaén (29 de agosto), Córdoba (4 de septiembre), Barcelona (9 de septiembre), Valencia (11 de septiembre), Madrid (12 de septiembre) y Bilbao (18 de septiembre).

El título ‘¿A donde vamos?’, ¿es una reflexión sobre las incertidumbres que genera el rumbo actual de la humanidad? ¿O es algo más personal?

(Simón Vargas) Las dos. Parte de lo que más nos gusta es que es un título de una canción que se hizo antes de que pasara todo esto. Pero también hace explícita una pregunta que todo el mundo se ha hecho en los últimos meses. Lo bonito es eso, que es una pregunta que habla del contexto macro y también de algo más local, de adónde vamos nosotros con nuestra música, nuestras giras y nuestra exploración musical. Que abarque tanto es lo que más nos gusta.

El título tiene cierta conexión filosófica con el de ‘Balas perdidas’, ¿intencionado, o casualidad?

(Juan Pablo Villamil) Eso es casualidad, no tiene conexión directa.

La creación de cada disco suele ser muy distinta, ¿cómo os habéis sentido esta vez en el estudio? ¿La presión crece con cada nuevo álbum? ¿O es o al revés y cada vez hay menos?

(Simón Vargas) El cambio más grande fue que nos tocó hacer parte del disco en pandemia. Con ‘Balas perdidas’ lo duro fue grabar durante la gira, el ritmo de trabajo fue pesado. Ahora tuvimos mucho más tiempo, y eso marcó la diferencia. En cuanto a la presión, yo la siento similar.

(Juan Pablo Villamil) ‘Balas perdidas’ fue el reto de consolidarnos, pero este disco tenía la meta de sorprender con algo distinto, explorar con más cosas. Cada vez que hacemos un nuevo disco, la pregunta que nos hacemos es ¿cómo mantenernos vigentes?

He leído que no suelen gustaros los documentales sobre músicos que se hacen últimamente, porque apelan demasiado a los dramas personales de los artistas. Pero en vuestro caso, desde fuera parece que no los ha habido… ¿o me equivoco? ¿cuál fue la época más dura para vosotros, como banda?

(Juan Pablo Villamil) Es cierto que yo odio esos documentales, porque redundan en la idea de que los músicos tienen que caer en alguna presión o algún vicio para ser exitosos. Eso me parece triste, equivocado y nocivo. Nosotros no hemos tenido dramas. Momentos difíciles los ha habido, pero los hemos sabido sortear.

(Simón Vargas) El momento más duro fue cuando Alejandro dejó la batería. Pero apareció Martín.

(Juan Pablo Villamil) La pandemia también fue difícil, porque empleábamos el 90 or ciento del tiempo a la música, y bajar de cien a cero fue duro. Pero no nos podemos quejar porque ha habido gente que lo ha pasado realmente mal.

Si tuvierais que elegir momentos históricos para Morat, cuáles serían?

(Juan Pablo Villamil) El primero fue formar la banda. El segundo sería cuando sacamos ‘Mi nuevo vicio’.

(Martín Vargas) Mi llegada al grupo.

(Juan Pablo Villamil) Jajajaja.

Habéis colaborado con muchísimos artistas, ¿cuáles serían las colaboraciones más soñadas por vosotros que aún os quedan por hacer?

(Martín Vargas) Hay algunas anglo. Hay un sueño común de todos, que es John Mayer.

(Juan Pablo Villamil) Coldplay.

(Simón Vargas) The Killers. Y de españoles Sabina.

¿Vuestra puesta en escena en la nueva gira será muy diferente a las anteriores? ¿Cómo vais a intentar innovar en este sentido?

(Martín Vargas) Sí, cien por cien. La banda es la misma, pero el concierto y la propuesta visual serán muy diferentes. EL juego de luces es algo que yo no he visto antes. Y la energía de estar un año encerrados lo va a hacer diferente.

¿Cómo estáis viviendo la convulsión política y social que está sacudiendo Colombia?

(Juan Pablo Villamil) Es muy complicado. Lo importante es recalcar que sigue, que no ha parado.

(Simón Vargas) Lo duro es ver que hay un montón de gente reclamando por sus derechos, y parece que nadie les está escuchando. Hace poco fue a Colombia la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dieron un montón de recomendaciones y al gobierno le entra por un oído y le sale por el otro. Ver que la gente reclama, que hay problemas, y que parece que nadie les ve, eso es lo duro. La protesta social es síntoma de que una democracia es sana.

«La cultura de la cancelación es una moda de la que no vamos a aprender nada»

Mucha gente critica duramente a los artistas colombianos que no toman partido en esta situación. ¿Creéis que los músicos deben posicionarse siempre ante conflictos como este?

(Juan Pablo Villamil) Nosotros hemos intentado tomar partido. Nunca diría que Morat es una banda apolítica. Sobre todo desde nuestras perspectivas particulares, no necesariamente como banda. Pero tampoco creo que sea responsabilidad de los artistas. Hay que hablar estando informados. A veces, las figuras públicas pueden desinformar por intentar quedar bien, por esa presión que tienen de tener que decir algo. Pero sí hay que incentivar la conciencia política.

(Simón Vargas) Opinar por opinar, para qué. Hay que opinar de forma educada, informada, no por la presión de la gente. Entonces dices cosas que no marcan la diferencia. Está sobrevalorada la idea de que todo el mundo tiene que opinar sobre todo en todo momento.

(Juan Pablo Villamil) Opinar por sumarse a una tendencia, tampoco vale.

España es casi un hogar para vosotros. ¿Cómo veis la bronca constante (y creciente) entre los políticos de aquí, que cada vez se traslada más a las redes sociales y a la calle?

(Simón Vargas) Pasamos mucho tiempo aquí, pero no creo que tengamos la información suficiente para informar. Lo que se ve desde fuera no tiene por qué ser representativo. Pero sí vemos que hay ciertas posiciones que son muy violentas, y es trsite ver que toman fuerza.

(Juan Pablo Villamil) Ojalá no lleguen a la misma polarización a la que se ha llegado en Colombia.

¿Qué pensáis de la ‘cultura de la cancelación’? Puede ser positiva en algunos casos, pero ¿no hay demasiados excesos?

(Simón Vargas) Creo que es absurdo pensar que la gente va a aprender así. Nadie al que le caigan insultos de haters van a pensar que se han equivocado. Educar desde el rechazo, y no desde la empatía, me parece poco estratégico. Es una moda, de la que nadie aprende nada. El #MeToo fue importante porque puso cosas sobre la mesa, pero no puede ser el mecanismo al que se recurra para todo.

(Juan Pablo Villamil) Hay que ceñirse a dos cosas fundamentales: la presunción de inocencia ,y algún mecanismo judicial que garantice los procesos debidos.

ABC DE ESPAÑA

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