Por segunda vez en 2020, más de 200 militares presos son excluidos de liberaciones. Al igual que ahora, Nicolás Maduro hizo en febrero pasado cuando tras acuerdos con la «mesita» fueron excarcelados algunos presos políticos. El abogado Alonso Medina Roa señala que el silencio sobre los militares es un mensaje ejemplarizante a  los integrantes de la FAN que se mantienen en los cuarteles


Por segunda vez en 2020, más de 200 militares presos son excluidos de liberaciones. Nicolás Maduro los dejó por fuera de los «indultos» a 110 personas, entre ellos varios diputados. Pero, el gobernante también lo hizo en febrero de 2020 cuando tras acuerdos con la «mesita» fueron excarcelados algunos presos políticos.

El número de los militares presos varía según el registro, pero tienen en común que han sido acusados de presuntas conspiraciones contra Maduro.

Estos intentos de derrocar al gobieno, según los funcionarios del gobierno, han tenido varios  nombres dentro de los que destacan: Golpe Azul (2014), Operación Jericó (2015), Fuerte Paramacay (2017); caso Óscar Pérez, Movimiento de Transición a la Dignidad del Pueblo, Operación Fénix (magnicidio) y Operación Armagedón en 2018; el «golpe de Estado» y «magnicidio» de 2019, y la Operación Gedeón de mayo de 2020.

De acuerdo con la organización Justicia Venezolana, hay un total de 260 miembros de la Fuerza Armada Nacional (FAN) presos por razones políticas. De éstos,  109 son del componente Ejército, 102 de la Guardia Nacional (GN), 25 de la Armada, y 24 de la Aviación.

Por su parte, la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia reporta al 1 de septiembre 244 militares presos; mientras que el 24 de agosto pasadoel Foro Penal dijo que de un total de 386 presos políticos, 127 son militares.

¿Por qué no fueron «indultados» los uniformados? «Siempre el gobierno ha tenido una posición muy definida y dura en contra del sector militar que ha estado vinculado a temas políticos. No incluir a los militares dentro de la lista de los indultos es una forma de mandarle un mensaje a los integrantes de la FAN que se mantienen en los cuarteles«, enfatiza el abogado Alonso Medina Roa, miembro de la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia.

Medina Roa llamó la atención sobre el silencio en torno a los militares y policías presos por causas políticas.»Las negociaciones políticas se deben realizar con amplitud. Nuevamente aplaudimos la libertad de muchos, pero queremos la libertad de todos», indica.

Más de 200 militares represados

El politólogo Ángel Álvarez advierte que el sector de la FAN que está tras las rejas no es prioridad para el gobierno de Maduro al calcular el impacto del centenar de «indultos».

«Los militares no son prioridad electoral. Pero, además, no fueron incluidos en la lista de los indultados porque sufren castigos ejemplarizantes que le dicen a los demás militares que es mejor ser leales, antes que terminar muriendo en la cárcel», puntualiza el analista.

En ese contexto, explica Álvarez, los militares presos no forman parte de ningún grupo organizado que tenga relevancia nacional o internacional. De allí que puntualiza: «No le duelen a nadie».

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Más de 200 militares y causas abiertas

El abogado Yonathan Mustiola, director de Justicia y Proceso, refiere que la gran mayoría de los más de 200 militares presos tienen causas abiertas están esperando para la celebración de la audiencia preliminar, o esperan por el juicio oral y público, o incluso se encuentran en fase de ejecución.

En este último caso, por ejemplo, se encuentran los detenidos por el caso de Óscar Pérez en el que hubo un grupo que admitió los hechos, y fue al tribunal de ejecución. Sin embargo, nunca se les dio el beneficio que correspondían y ya tienen pena cumplida.

Asimismo, Alonso Medina Roa señala que mientras en el caso de la Operación Gedeón, y pese a la pandemia, la justicia ha actuado con celeridad, otros procesos están detenidos.

El abogado indica que sucede así con la causa del teniente coronel Igbert Marín Chaparro y tres de sus compañeros del mismo rango. Para el momento de su detención en 2018, Marín Chaparro era el comandante del Batallón Ayala.

En una amplia lista también están paralizados, de acuerdo con Medina Roa, los procesos penales que se siguen al coronel Johnny Mejías Laya, al coronel retirado Oswaldo García Palomo, y otros oficiales de la misma causa, así como el capitán Juan Carlos Camaguaripano.

Piden liberarlos

El Frente Institucional Militar (FIM) lamentó que los militares presos fueran olvidados, por ahora, de la lista de los «indultos»y exigió su libertad.

«A estos compañeros militares solo se les puede acusar de pensar y opinar alimentando ideas de un país libre y próspero, pero que son contrarias al sojuzgamiento, tiranía y autoritarismo del régimen que usurpa el poder en el país, siguen prisioneros en irregulares mazmorras. La mayoría está sin ninguna fórmula de juicio, varios después de haber sido condenados a espurias sentencias y con más del 75% de las ilegales penas cumplidas, e incluso algunos de ellos con esas ilegales penas cumplidas y con órdenes de excarcelación firmadas. Siguen bajo secuestro por decisión de carceleros que hacen lo imposible por ganarse las gracias de los amos que les pagan por sus execrables acciones», señaló el FIM, presidido por el vicealmirante retirado Rafael Huizi Clavier.

El Frente Institucional Militar exige el cese de inmediato del «infame confinamiento a que están siendo sometidos los militares presos». Piden se se les devuelva la libertad que nunca debieron haber perdido, para que salgan a la calle sin restricciones de ninguna índole.

AUTOR

Sofía Nederr

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