Buena parte de la propaganda de Avanzada Progresista en la recta final de la campaña para las parlamentarias del pasado 6 de diciembre de 2020 se basó en la intervención de Luis Augusto Romero, secretario general del partido, en el debate de Venevisión cuando le dijo a Jorge Rodríguez que estaban de acuerdo con las sanciones individuales impuestas a funcionarios venezolanos, pero no así con las dirigidas al país o a empresas como Pdvsa.

 

Fue la misma postura que ya el presidente del partido había dicho en agosto, durante una entrevista en radio en la que afirmó: Nosotros estamos de acuerdo con las sanciones individuales, pero no podemos estar de acuerdo con sanciones generales, que destruyan el aparato económico del país”.

 

Esa frontera entre un tipo de sanción y otra ya no está tan definida para la tolda que encabeza el aspirante a gobernador de Lara, Henri Falcón, particularmente luego de que la Unión Europea incluyera en la última lista de 19 sancionados a Leonardo Morales, exdirectivo de esa organización y ahora vicepresidente del Consejo Nacional Electoral designado por el TSJ. Buena parte de los mensajes se han enmarcado en el rechazo a esa inclusión.

Ahora varios integrantes y diputados suplentes de Avanzada manifiestan que las sanciones individuales sí son ejemplo de injerencia «neocolonial», como dijeron Bruno Gallo en su cuenta de Twitter o Daniel Santolo en una entrevista en radio. Ricardo Ríos las señaló como «puro lobbies pagados con dinero del país», y ejemplos de «cultura prepotente del supremacismo colonial».

Entretanto, Carlos Barrios, secretario general del partido en Guárico, incluso defendió en nombre de su partido a Bernabé Gutiérrez y hasta a José Brito en su cuenta de Twitter.

El martes 23 de febrero la Asamblea Nacional de Nicolás Maduro votó «por unanimidad» -según su presidente Jorge Rodríguez- la petición al Ejecutivo para que expulsara a la embajadora de la UE en Caracas, Isabel Brilhante Pedroza. Avanzada Progresista no desmintió a Rodríguez, pero Henri Falcón sí dijo en Twitter, cuando Miraflores concretó la medida, que tanto las sanciones como las expulsiones son «muy mala fórmula para alcanzar soluciones».

Tuvieron que pasar dos días y un reclamo del economista Francisco Rodríguez para que un representante del partido aclarara, en un tuit, que Avanzada Progresista no votó en la AN de mayoría chavista por expulsar a la diplomática europea. Lo hizo justamente Henri Falcón.

 

¿Por qué los diputados del partido no habían aclarado este asunto? ¿Por qué las sanciones individuales en 2020 sí las apoyaban pero ahora en 2021 no? ¿La reacción de Avanzada Progresista a las sanciones europeas de febrero es distinta a la de meses anteriores porque incluyen a Leoonardo Morales o por algo más?

Además, ¿por qué los diputados de Avanzada Progresistas no han rechazado que Jorge Rodríguez haya mentido al decir que la votación fue unánime? Si estaban presentes y no votaron no fue unánime, y Falcón no dijo que sus parlamentarios se hayan retirado de la sesión.

En buena parte de declaraciones públicas y entrevistas, los voceros de AP insisten en que son coherentes pues se han mantenido firmes en que la ruta debe ser siempre electoral y de acumulación de fuerzas. Pero en las páginas de la historia van quedando los recuerdos de cómo sus diputados de entonces apoyaron la declaratoria del «abandono del cargo» de Maduro en la Asamblea Nacional en 2017 -el parlamentario Teodoro Campos renunció al partido casi dos años después-; y la designación de Juan Guaidó como presidente encargado en 2019.

Formalmente Avanzada Progresista nunca se desdijo, sino que dejó en manos de sus liderazgos hacerlo (Bruno Gallo dijo a TalCual en 2020 que «nosotros no le dimos un cheque en blanco a Guaidó pero ahora creemos que la cifra que se le puso fue muy alta»).

Ahora se suma una página más a ese expediente.

TAL CUAL

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