Con tan solo 17 años, Estiver José Quevedo, tomó una navaja y apuñaló a su tía, Magali Quevedo, de al menos unos 60 años.

Por: Noticia Al Día

Fuentes del Cicpc informaron que el móvil manejado hasta los momentos es el robo, sin embargo, las averiguaciones continúan.

 

 

El suceso ocurrió la mañana del pasado martes 22 de septiembre, cuando presuntamente unos vecinos de los bloques de San Felipe, asentada en la parroquia Francisco Ochoa, se percataron del crimen.

Sin embargo, la escalofriante escena atemorizó a los ciudadanos cuando visualizaron que encima del cadáver tapado, se encontraba una biblia, así como la imagen de lo que sería un ‘Divino Niño’.

«El espíritu de mi hermano se me metió»

Luego de perpetrar el homicidio de su tía Magali, el joven Estiver, huyó del lugar, siendo detenido en una vivienda familiar, ubicada en el barrio Luis Aparicio del municipio Sureño.

Informantes detallaron que el autor material del crimen fue presentado este miércoles 23-S, en tribunales. Allí, al ser interrogado previamente dijo: «El Espíritu de mi hermano se metió y por eso lo hice».

Se asemeja al caso de «Nelsito»

El espeluznante suceso en San Francisco, retumbó la región y con ello un recuerdo al pasado sobre un hecho que marcó la vida de los zulianos.

La noche del 10 de agosto del 2005, Nelson Andrés Castro Padrón, de 15 años, mató a puñaladas a su madre: Mirian Francisca Padrón, (53) y una inquilina llamada, Lisseth del Valle Quintero González, de 23.

«Nelsito», alegó en una de sus declaraciones: “nunca pude con el diablo”, expresión que entrelazó la manera en la que dejó en forma de estrella el cadáver de la estudiante Quintero dentro de la habitación, así como también una paloma, blanca sin ojos

LA PATILLA

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