El vicerrector de la UCAB Guayana y politólogo, Arturo Peraza, analiza la situación política de Venezuela, con una evidente división opositora y un régimen que busca relegitimarse para reducir los costos de su ejercicio de poder. En el medio, el sufrimiento de los venezolanos.

Para el padre jesuita, politólogo y vicerrector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Guayana, Arturo Peraza, el escenario político que se vive actualmente en Venezuela es una especie de novela escrita por el régimen de Nicolás Maduro, cuyo fin es buscar su religitimación. Sin embargo, en medio de las fracturas en la oposición, ninguno de los bandos avanza y quien sufre es el ciudadano común.

Peraza trae como ejemplo lo que fue la primera guerra mundial, cuando se pensó que saldrían en poco tiempo y duraron cinco años en resolver el conflicto.

“Se metieron en trincheras, se echaron gases, y nadie ganó nada. Terminó en un pacto, malo. Traigo eso como imagen para explicar cómo percibo en este momento el juego venezolano. Es un juego donde se atrincheró el gobierno, se atrincheró la oposición, cada cual tiene su discurso pero no avanza para ninguna esquina, porque no puedes avanzar, estás en esa guerra de trincheras”, explica.

“Nadie está avanzando, todo es cortar cosas. ¿Quién sufre? La población. Le cortas la gasolina, el gasoil, la comida, la atención médica, todo. Cuando uno estudia la primera guerra mundial es una cosa horrorosa, sin sentido, donde nadie ganó nada. Eso es la lógica de lo que está pasando en Venezuela, nadie gana nada, ni el gobierno porque no avanza un ápice, no gobierna, lo que hay es un pacto de mafias que ejerce un poder fáctico en Venezuela, en donde una de las mafias la llamamos gobierno. Esa mafia secuestra personas, utilizando unos aparentes poderes, en unos casos más o menos legítimamente, y después que los secuestra, negocia y los libera”.

Peraza considera que la reciente lista de indultados por Nicolás Maduro, entre ellos presos políticas, es un capítulo de esa novela, cuyo fin del régimen es reducir los costos políticos por falta de legitimidad interna y externa.

“Capriles ha sido claro, no se liberó al diputado Requesens de gratis. El gobierno no hace nada de gratis. ¿Cuál es el cobro del gobierno? Lograr cuotas de legitimidad que no tiene. El problema de Maduro no es si tiene o no poder, tiene poder, no todo el que quiere pero tiene. El problema de Maduro es la legitimidad”, señala.

Tener legitimidad le garantiza a Maduro menores costos al momento de ejercer el poder. “La legitimidad logra la aceptación tranquila de la población, respecto al ejercicio del poder o de una mayoría suficientemente importante que genera un peso de tranquilidad, y baja los costos en el ejercicio del poder. Maduro necesita eso porque los costos son hiperelevados, no solo aquí adentro. Afuera no tiene legitimidad y le genera costos a él y sus asociados como China, Cuba, Rusia, Irán”.

Una novela bien escrita

Para las circunstancias, el régimen supo jugar sus cartas en contra de la oposición. Empezó por “divide y vencerás”. Puso a pelear a la oposición.

Por otro lado, el vicerrector de la UCAB destaca que al régimen no le importa quien participa o no con tal de que participen.

Sin embargo, no le interesa que participe Guaidó, por lo que esa actitud le resulta no molesta. “Simplemente quitas un problema y pones a otro negociador que sea válido. La mesita no era válida, fue un invento del gobierno y todo el mundo lo leyó así, pero ya Capriles no puede ser leído tan fácilmente así. Creo que la comunidad europea jugará un papel con él de llave”.

Participar o no en las elecciones no es una respuesta tan sencilla. “Yo creo que no hay condiciones electorales, pero la política es un proceso evolutivo”.

Peraza insiste en que “el gobierno va a buscar un proceso de relegitimación a través de esas elecciones, va apuntando a ese camino. La decisión de Capriles va avalar eso. El 6 de diciembre quedará una mayoría oficialista en el Parlamento, una disidencia chavista que jugará algún rol y un grupo de oposición que será una minoría. El problema no son las elecciones, porque estas serán desconocidas a nivel internacional, pero saldrá de facto un poder”.

Negociar una legitimación tendrá mucho que ver con la presión de sus aliados para también reducirse costos.

“El 6 de diciembre es una manera de constituir algo que eventualmente podría abrir puertas a mediano plazo. Esto ni es fácil ni es una evolución evidente”, acotó.

A través de su cuenta en Twitter, el padre Arturo Peraza planteó parte de su análisis sobre la situación política actual en el país.

“Guaidó ha usado el tiempo en reuniones cuyos efectos parecen nulos, pues no ofrece más de lo ya conocido y cuyos resultados también son los esperados. Nada. Esto es lo que lo distancia de la gente y le sigue restando liderazgo”, escribió en Twitter.

Agregó que la ruta de María Corina Machado “se despacha con la frase de Eliot Abrams es una mera ilusión. No va a haber intervención internacional de ningún tipo en términos de uso de la fuerza. Esa fantasía hace daño”.

“Lo de Capriles y otros actores lo comprendo como un movimiento tendiente a crear una nueva minoría de oposición que busca establecer un nuevo arreglo con el régimen, con vistas a mover más lentamente el tablero. Creo que es consciente que no ganará, pero retoma fuerzas”, agregó.

Puntualizó que de concretarse este escenario, para 2021 puede haber un proceso en el cual pueden encontrar un camino para reestructurar el conflicto. Sin embargo, la ideología totalitaria no permite una alta probabilidad.

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