Tras más de un año privados de libertad, parientes de apresados por un presunto hurto de explosivos en la estatal denuncian retrasos en las audiencias que postergan un acto conclusivo. Aseguran que en audiencias anteriores no se ha logrado demostrar la comisión de los delitos por los cuales los detuvieron.
Familiares de un funcionario militar y de trabajadores de Minerven detenidos desde hace más de un año por un presunto hurto de explosivos de la estatal, denunciaron nuevamente las irregularidades en torno al proceso judicial con retrasos que prolongan las encarcelaciones que califican de injustificadas.
Anabel Hernández, esposa de uno de los privados de libertad, recordó que el pasado 24 de agosto se realizó una audiencia en la que declaró el jefe de explosivos de la estatal Minerven. Señaló que esta persona, que figura como testimonio clave, dijo que actuó bajo amenazas de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), quienes ejecutaron los arrestos.
Los familiares esperaban que esta declaración permitiera avanzar hacia una decisión sobre la causa. Sin embargo, la audiencia terminó sin un acto conclusivo y se fijó una nueva fecha para el 2 de septiembre.
Según Hernández, el día antes de esa audiencia fueron citados dos funcionarios de la Dgcim que no participaron directamente en el procedimiento, sino que prestaron apoyo para trasladar a uno de los detenidos desde El Callao hasta Puerto Ordaz.
Aunque ambos funcionarios debían declarar en esa audiencia, Hernández indicó que no acudieron. Por ello se difirió para el 18 de septiembre.
“¿A qué está jugando el Ministerio Público? ¿A qué están jugando esos jueces? No estamos hablando que son animales, son personas, que ya tenemos un año y tres meses en esto”, reclamó.
Por su parte, Yajaira Custodio, madre de uno de los apresados, denunció que aunque han declarado personas vinculadas a la empresa, quienes habrían negado el presunto hurto o robo de explosivos, se mantienen las aprehensiones.
“Ellos declararon que en dicha empresa no hubo ningún robo ni hubo ningún hurto de explosivos”, afirmó.
Custodio también cuestionó la acusación hacia su hijo, sobre la tenencia de explosivos en su pantalón, y lo cual usaron como prueba del delito. “Es imposible que una persona tenga en su bolsillo de pantalón 115 explosivos y 106 explosivos en el otro bolsillo”.
“Yo pido justicia, porque ya yo estoy cansada de ver a mi hijo encerrado siendo inocente, porque no hay ninguna prueba, no hay acusación ninguna, no hay denuncia, no hay ninguna acusación, no hay pruebas que comprueben de que él hizo dicho robo, un robo que nunca se hizo en la compañía”, expresó Custodio.
Familiares apuestan por la visibilización del caso, que involucra a cinco detenidos y pasar a otras instancias. Incluso, formaron parte de una reciente mesa de trabajo impulsada por el alcalde de El Callao Coromoto Lugo, para plantearlo hasta la mesa de diálogo nacional.
CORREO DEL CARONI






