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LIBERTAD PARA OMAIRA SALAZAR, ACTIVISTAD COMUNITARIA DE PTO ORDAZ Y DEMAS PRESOS POLITICOS,EXIGUE EL MAS BOLIVAR

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OMAIRA SALAZAR DESTACADA ACTIVISTAD COMUNITARIA,TIENE MAS DE 13 MESES PRIVADA DE SU LIBERTAD POR RAZONES POLITICAS,NO PUEDE  HABER RECONCILIACION,SI NO HAY JUSTICIA,ASEGURO EL MAS BOLIVAR.

LIBERTAD PLENA PARA OMAIRA SALAZAR.

PRENSA MAS BOLIVAR

EL MAS BOLIVAR EXIGUE DE INMEDIATO LA LIBERTAD PARA RAMON BENJARANO Y DEMAS PRESOS POLITICOS…

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RAMON BENJARANO,TIENE 13 MESES ENCANAO,GRAN DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS Y SIEMPRE EN DEFENSA DE LOS TRABAJAORES,DESDE EL MAS BOLIVAR EXIGIMOS DE INMEDIATO SU LIBERTAR,ASI COMO LOS DEMAS PRESOS  POLITICOS..

PRENSA MAS BOLIVAR..

Lugares no comunes han sido usados para encarcelar a presos políticos en Venezuela

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Tal es el caso del Comando Nacional Antidrogas Las Acacias, donde hay alrededor de 72 detenidos: 35 militares activos, 5 alcaldes, 20 empresarios, entre ellos uno estadounidense y dos mexicanos; y 12 civiles. Allí se encuentra el piloto Yilson Guillén Hernández, quien presenta un cuadro de salud delicado y amerita atención médica inmediata.

Algunos de los opositores que siguen tras las rejas luego de la captura de Maduro

Delcy Rodríguez informó que 406 presos políticos recobraron su libertad desde diciembre, pero la ONG Foro Penal contabiliza 90 excarcelaciones desde el 8 de enero, cuando el gobierno prometió un «número importante». Cuatro nombres clave del proceso que avanza a cuentagotas: Juan Pablo Guanipa, Rafael Tudares, Javier Tarazona y Freddy Superlano.

el nacional

 

Transición en Venezuela marcha entre «régimen terminal» y el avance petrolero de Trump

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El plan que adelanta el presidente de EEUU y la jefa del régimen Delcy Rodríguez plantea dos frentes y grandes retos para un cambio político, indican analistas

Por María Inés Lombardi

MIAMI.- La propuesta de transición y estabilización en Venezuela hecha por el gobierno de EEUU al régimen de ese país a cargo de Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro, “ya está en marcha”, según analistas internacionales.

Y conlleva complejos desafíos en dos puntos clave como son el frente político con miras hacia una reinstitucionalización, y el económico con la producción de petróleo venezolano. Ambos avanzan de modo simultáneo en las conversaciones que impulsa la administración de Trump.

El plan, que cobra este jueves un nuevo ritmo con la primera reunión formal del presidente Donald Trump y la venezolana María Corina Machado, Nobel de la Paz, en Washington, tendría como objetivo desmontar 26 años de chavismo y potenciar un cambio político que permita reinstalar un sistema de libertades en el país y de seguridad en el hemisferio occidental.

“Lo que está ocurriendo es un proceso que tiene varias fases”, ha sostenido Pedro Mario Burelli, exmiembro de la junta directiva de la venezolana PDVSA, luego de pedir paciencia ante un proceso que puede llevarse de uno a tres años, según los procesos de transición que se han dado en el pasado. Aunque otros analistas insisten en que el proceso “debe ser más bien rápido”.

Trump, tras ordenar la incursión de fuerzas militares estadounidenses en suelo venezolano y la captura de Maduro el 3 de enero, asumió con pragmatismo un entendimiento con Rodríguez y sus fuerzas militares para asegurar al plan para Venezuela condiciones de control y estabilidad.

Este fue el punto de arranque.

Transición en proceso

“La transición ya está en marcha”, afirmó Miguel Ángel Martín, abogado y analista, al abordar las fases de la propuesta de Trump en lo político. “Estamos en el inicio del proceso y es importante entender cómo se gestiona el poder en esta fase terminal del régimen criminal, después de la captura de Maduro”, puntualizó. Y no luce fácil.

Ello implica, dijo, entender el papel de Delcy Rodríguez, “meramente simbólico, funcional y estratégico”, pero crucial dentro del país.

“Como encargada, ella es una operadora de la continuidad para poder lograr una entrega controlada del poder al gobierno de transición que vaya a establecerse en el país, con el respaldo de EEUU. Y es necesario coordinar el poder Ejecutivo de este régimen para garantizar la operatividad del Estado en un contexto de erosión acelerada”, explicó.

En este contexto, consideró como muy clara estrategia del presidente de EEUU ofrecer “una oportunidad” a los actores del régimen chavista “para salvarse o para disminuir la carga de la justicia” y, al mismo tiempo, facilitar la transición.

“Así como se le dio la oportunidad al señor Maduro para que negociara una salida ‘honrosa’, y él no aceptó, y por eso se decidió ejecutar la acción bélica dentro de los parámetros de la seguridad y competencias de EEUU, igual pasa con Delcy Rodríguez y con los demás miembros del grupo, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino”, indicó.

Pero en este frente político, Rodríguez se mueve entre la presión interna y el compromiso con Trump y se atrinchera en la ambigüedad. “Venezuela sigue de pie, con fortaleza y conciencia histórica”, dijo en un mensaje por la cuenta X, que retomó tras la prohibición de Maduro de usar la plataforma de Elon Musk, mientras reaparecen en las calles los grupos armados llamados colectivos.

Fase terminal del régimen

Según Martín, Rodríguez es “la responsable” de controlar la situación del país en esta fase “terminal” del proceso, atrapada entre el compromiso de cooperación con Trump y las presiones internas del chavismo más radical para una entrega ordenada.

“Incluso de asumir el reto de controlar a Cabello para que no se produzcan violencias” y se cumplan “poco a poco” las exigencias para una transición, añadió.

“Cabello es la única persona que puede manejar la anarquía, porque tiene el control de los colectivos, las policías, las armas, las calles, los grupos especiales y el SEBIN (policía de inteligencia civil) Esta radiografía la tiene muy clara Estados Unidos”, aseveró. Y opinó que por tanto a Rodríguez “esto no le va a ser fácil”, en medio de los notorios enfrentamientos entre los dos.

Insistió que Rodríguez y Padrino “están obligados, si se quieren salvar, a llegar a un acuerdo para entregar el poder que permita la entrada de un gobierno de transición y a una fase de institucionalización de Venezuela.

Se refirió a Cabello, a quien el gobierno de EEUU advirtió el 6 de enero pasado que podría correr la misma suerte que Maduro si no facilita la tarea de Rodríguez. Si se resiste, dijo Martín, “él va a ser el próximo objetivo” en un régimen donde “todos en el fondo quieren salvar su pellejo”.

Ante a un régimen que define como que “militarmente fue vencido” por las fuerzas de EEUU, tras la operación Resolución Final que llevó a Maduro ante la justicia norteamericana, y sin fuerza armada, dice, la reunión de Trump y Machado en Washington se plantea como una acción política “muy importante”.

Reuniones y petróleo a EEUU

“Machado y su equipo tratarán de imponer que hubo una elección que debe ser respetada y que también ella fue elegida líder de la oposición en las primarias. Esa es su tesis. Y hay que medir si esto va a ser funcional atendiendo a la situación venezolana, pero creo que será un encuentro de dos mundos que esperamos salga bien; si sale bien lo será para todos los venezolanos”, dijo.

El encuentro también sería decisivo para el plan económico que EEUU adelanta con Rodríguez.

Aunque la jefa del régimen decidió no viajar a Washington para reunirse con el presidente y a cambio envió a dos emisarios para que inicien los contactos con el gobierno estadounidense. Trump avanza con premura en el acuerdo para aumentar la producción petrolera y con ello atraer inversión.

Este martes, la Casa Blanca informó que logró “cerrar un acuerdo energético de 500,000 millones de dólares” con Venezuela, casi una semana después del anuncio de que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionados a EEUU.

“Hasta ahora hemos contado con la total cooperación de las autoridades de ese país”, precisó la portavoz Karoline Leavitt y agregó que 31 millones de barriles de petróleo “ya están en camino a EEUU para ser vendidos”. El dinero “se depositará en una cuenta controlada por el gobierno”, aseguró en referencia a la orden ejecutiva para blindar contra acreedores y demandas los ingresos obtenidos de la comercialización.

Economistas sostienen que Venezuela, tras la captura de Maduro, presenta un clima de confianza para la inversión. Al menos, el riesgo país cayó de 12,764 puntos a 8,898 puntos el 5 de enero pasado, indican, mientras la industria petrolera se prepara para un aumento de la producción, tras la reapertura de pozos.

Pasos dudosos

Pero advierten hay que esperar que el “óleo (petróleo) se asiente”.

Mientras Rodríguez se reunió con una delegación de Emiratos Árabes Unidos para considerar opciones de inversión, la Asamblea Nacional que preside Jorge Rodríguez, su hermano, nombró frente a la Comisión de Energía y Petróleo a Orlando Camacho, quien por sus redes manifestó “su categórico y absoluto rechazo a las amenazas colonialistas de Donald Trump”.

La comisión tiene que revisar cualquier reforma que se solicite sobre hidrocarburos para favorecer el regreso de petroleras y la llegada de inversión foránea a Venezuela, que requiere de garantías.

No se ve que el régimen dé pasos firmes para favorecer una transición, según advierten.

Por ejemplo, se ha creado la narrativa de que la ausencia de Maduro es temporal y no absoluta, como sería lo procedente por el juicio en EEUU, para que Rodríguez en su condición de encargada tenga continuidad por tres meses prorrogables por dos veces.

“Los últimos tres meses se vencen en junio. Y en julio hay una papa caliente, porque el presidente de EEUU tiene cerca las elecciones de medio mandato, en noviembre, para elegir representantes en el Congreso y en el Senado. Y el madurismo le está apostando al tiempo ante el futuro incierto de Trump”, advirtió.

DIARIO LAS AMERICAS

HUGO MAESTRE A DELCY RODRIGUEZ: ELIMINE LAS LEYES DE CONMOCION Y DEL ODIO

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Hugo Maestre dijo que escuchando a la Presidenta encargada del país
, considera que ciertamente hay un cambio de estilo.

10/01/25.-Primero en la dirección del Estado, y se
demuestra a través en la intervención y la presentación y la
condecoración al Director de la CIA.
Se van a elegir los diputados y por supuesto al Presidente de la
República y eso es alentador.
Sin embargo, considera que la Rodríguez trató de quedar bien por una
parte, y por la otra quiso demostrar que ella es la que maneja el timón,
cuando pidió un cambio de la oposición.
También dijo que ella podía ir a los Estados Unidos a una entrevista
con el presidente Trump, pero que ella iba de pie.
"Bueno, yo no sé qué quiso decir con eso porque no impresionó a
nadie".
Ella ahorita está como tomada de los cabellos por drenes, y tiene que
hacer lo que Trump le ordene, le diga que haga, así que esto es
realmente lo que estamos viviendo. "Una cosa que no es normal entre
los Estados Unidos y Venezuela".
"Estamos como si los Estados Unidos han tomado a Venezuela* dijo
Maestre.Ellos hacen lo que quieren, ellos planifican y lo que no les
guste lo rechazan, y esto no puede ser, según Maestre
La residenta encargada dijo que Venezuela tenía una rata de
crecimiento en algún momento del ocho por ciento.

Por favor, cuando ella sabe que un país que tiene el ocho por ciento
de crecimiento, ¿cómo va a tener un salario de medio dólar?
Ella dice cosas por decirlas y no porque las siente, porque como es
política se acostumbró a darle una respuesta al país.
"Ella quiere dar a entender que tiene la verdad agarrada por la mano, y
que nosotros somos unos gafos que vamos a aplaudirla como había
allí gente que la aplaudieron”, dijo Maestre.
La Rodríguez no se da cuenta que los maestros mejoraron tanto que
van a la escuela con una indumentaria que da vergüenza, con
zapatos comidos por las suelas y se le ve hasta la piel de sus pies.

“Presidenta, entiendo que usted ha dicho que vamos a cambiar pues
vamos a cambiar”.
Yo estoy dispuesto a reconocerle que usted viene cambiando pero no
vamos a cambiar con mentiras y falacias.
Maestre agregó que "vamos a cambiar porque debemos cambiar"
porque todos somos venezolanos y queremos vivir mejor.
Nosotros también aprendimos a raíz de la democracia en este país, a
vivir mejor y nos gusta tener una casa buena, nos gusta vestir bien,
viajar, un buen carro y eso lo aprendimos en la democracia con
ustedes.
Pero rectificar es de valiente y como usted lo dijo, estamos dispuestos
a rectificar y le exhorto a usted a que rectifique esa ley del odio, suelte
los presos políticos pero no esté dando excusas.
Entonces para sentarse con usted y reconocerle que va a rectificar, y
es mentira, usted solo que está aprovechando el tiempo que le da el
presidente Trump a ustedes los chavistas, para tratar de limpiarse un
poco.

Por eso nombró una comisión para aumentar el sueldo.
"O sea usted no se dio cuenta en el tiempo que tiene como presidenta
o como ejecutiva del gobierno que la gente no ganaba para comer y
ahora es que se entera".
Como dirigente político guayanés, le dice que si usted pide que
rectifiquemos, la primera que tiene que rectificar en el mensaje es
usted.
Por otra parte, quiso expresar su reconocimiento a María Corina que
fue a una entrevista con el presidente Trump, a sabiendas que el
presidente Trump en la planificación no la tiene.
Maestre cree que María Corina no tiene la consideración realmente se
merece, pero que gallardamente sostuvo una conversación con el
presidente Trump de una mujer civilizada y un Presidente de la
República de los Estados Unidos.
"Cortésmente el galardón que le dieron como la mujer representante
de la paz mundial. Se lo entregó en un gesto de reconocimiento por lo
que ha hecho por Venezuela.
Entregó prácticamente la medalla de la paz, el trofeo, y se lo dio
porque también a Simón Bolívar, el general Lafayette entregó una
medalla a Simón Bolívar hace doscientos años.
Eliminé la Ley de Comisión y del Odio para que se dé un cambio de
gobierno en Venezuela, y si quieren convivir con nosotros tienen que
empezar por respetarnos, concluyó

NOTYGUAYANA

Entre carpas, vigilias y amenazas, familias de presos políticos no abandonan la esperanza

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A las afueras de cárceles como Rodeo I, Ramo Verde y El Helicoide, decenas de familias esperan la excarcelación de presos políticos prometida por el poder. Duermen en carpas, rezan en casas prestadas o levantan altares improvisados donde se les permite. Entre amenazas, cansancio y solidaridad, sostienen una fe que se niega a irse

El calor en Guatire no se va, se queda pegado a la piel. Bajo ese aire espeso, los días se estiran para cerca de un centenar de familiares de presos políticos que permanecen apostados a las faldas del Internado Judicial Rodeo I. No esperan noticias, esperan cuerpos. Esperan que, esta vez sí, liberen a su pariente. Desde que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció excarcelaciones, decidieron no moverse de la entrada del centro penitenciario de máxima seguridad hasta que les devuelvan a los suyos.

Las primeras noches durmieron en las aceras, sobre cartones, con lo puesto. Algunos llevaban apenas un suéter; no imaginaron que el proceso sería tan dilatado. Creyeron que ese mismo día volverían a casa, completos. El tiempo fue pasando y la espera se volvió estancia. Levantaron carpas improvisadas, extendieron colchones que la lluvia, cuando cae con fuerza en la madrugada, ha terminado empapando. Diez días después, siguen ahí, arrumados en un pedazo de tierra, protegidos apenas por un árbol frondoso que ofrece la única sombra constante. A su alrededor, más de quince carpas, amarillas, verdes, azules, se agrupan como pueden. Ese rincón, a las puertas de la cárcel, es ahora su casa.

Henryberth Rivas, condenado a 30 años de prisión por supuesta participación en eun intento de magnicidio contra Nicolás Maduro en agosto de 2018, tiene un familiar que desde el anuncio de Rodríguez no ha regresado a casa: su hermana, Hiowanka Ávila. «Sentimos esperanza de que en algún momento se va a materializar la excarcelación de nuestros familiares, porque dicen que son todos», dice, con una voz firme que contrasta con el cansancio que le cruza el rostro. «Confiamos en que son todos. No hay otro panorama, sino ese». Lo repite como quien se aferra a una sola posibilidad para no desmoronarse, como si decirlo en voz alta ayudara a sostenerla.

Pero la esperanza no alcanza para cubrirlo todo. También hay ansiedad. «El estar aquí a la intemperie, donde no hay seguridad, donde diferentes cuerpos de seguridad vienen y nos toman fotos, nos graban». Lo hacen sin pedir permiso. Luego se montan en sus patrullas y se van. «Eso genera una inseguridad brutal, una desconfianza en nosotros, porque no sabemos qué pueda pasar una noche».

carpas vigilia presos políticos

Johana* lo confirma desde dentro de su carpa. «Aquí tenemos que hacer guardia (…) Aquí nosotros no sabemos quiénes son de acá», dice, refiriéndose a quiénes son realmente familiares.

Sentada sobre un colchón, habla encogida en un espacio mínimo: para dormir debe recogerse en posición fetal y doblar las piernas para caber. Allí guarda su bolso, su ropa, lo poco que trajo desde Barinas. En el techo de la carpa hay un pedazo de cartón: sirve de cojín para no sentarse directamente sobre la tierra húmeda. Desde ese improvisado asiento que presta a los periodistas, responde todas las preguntas, con una funeraria como telón de fondo.

Ahí nadie duerme del todo. Mientras unos descansan, otros vigilan. Se acuestan cerca de las dos de la madrugada y apenas logran intervalos de dos o tres horas de sueño. Antes, ya han hecho vigilias: cantan el himno, gritan los nombres de sus presos. «Sabemos que ellos nos escuchan». A las seis de la mañana, cuando el sol apenas comienza a levantarse, ya están de pie otra vez. Listos para enfrentar un nuevo día de espera, cuidando, entre todos, que esa esperanza colectiva no se quiebre.

La promesa por cumplir a los presos políticos

La prima de Johana es joven. Muy joven. No conoció la vida civil: apenas salió del liceo ingresó a la Guardia Nacional y allí se quedó, hasta alcanzar el rango de primer teniente. Está presa desde agosto del año pasado, acusada de participar en un presunto atentado con explosivos en Plaza Venezuela, como ha reiterado Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia. Johana está allí por ella. Sólo por ella.

Los primeros días tuvo que pagar de su propio bolsillo para todo: bañarse, usar el baño, cargar el teléfono, lavar la ropa. Pero nada le pesa. Pasó cinco meses sin poder verla. No dice su nombre, ni lo dirá, por miedo a que cualquier palabra se convierta en castigo, en retraso, en represalia. Habla con firmeza y sin victimismo: «Irnos a la casa es como dar espacio a que no se cumpla lo que se prometió». Se quedará. “Hasta el final. Hasta llevarnos a nuestros familiares”.

La mayoría de quienes esperan frente al Rodeo I vienen de lejos: Zulia, Aragua, Nueva Esparta. El primer día, algunas madres se agruparon y entre cinco pagaron una habitación para pasar la noche. Pero todo tenía un costo extra. Dos mil bolívares por el cuarto. Dos mil más por un colchón. Cien bolívares por usar el baño. Cien más por cargar el teléfono. Un pequeño circuito de supervivencia convertido en negocio para las dos bodegas que quedan a pocos metros de la entrada del penal.

*Lea también: ONG registran nuevas excarcelaciones en el país y confirman 139

Tan rápido como pudo, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos consiguió donaciones: colchones, alimentos. Porque no es sólo el pasaje de quienes viajaron horas en autobuses interurbanos, sino el gasto diario, que fácilmente supera los diez dólares. Aun así, aunque el desgaste apriete, la solidaridad pesa más. La red que se ha tejido entre los familiares y también con los vecinos sostiene el campamento. Se acercan y preguntan: «¿Tienen ropa para lavar?». Se la llevan y la devuelven en la noche. Llevan café, té, comida caliente. La tristeza convive con una humanidad que se sirve en cada desayuno y en cada almuerzo preparado con sacrificio.

Ellos se bañan allí. Comen allí. Duermen allí. Se han vuelto parte del barrio. Llegaron convencidos de que las boletas de excarcelación ya estaban firmadas, de que sólo había que esperar a que se abrieran las puertas para el regreso a casa. Pero las puertas no se abrieron, no para todos… aún.

Youfranny Aponte es una de esas vecinas que sostienen la espera. En las tardes, se sienta en un banquito de plástico, junto a su mamá, cerca de las carpas, con una cava con comida y un termo de café. Ha ofrecido su casa para que puedan bañarse o lavar ropa. «Cobran cinco dólares por bañarse. Al final, lo que tienes para almorzar se te va en eso. A veces no se tiene ni siquiera para tomar agua. Que una persona te apoye y te brinde una mano amiga mano es muy necesario».

Las rondas no se detienen. No hay mezquindad ni jerarquías. Circulan bandejas con tortas, pancitos con jamón, chucherías, manzanilla. La comida alcanza. La bondad también. En medio de una economía que golpea todo, estos gestos sobreviven porque el sentido del servicio y del afecto se imponen. Están allí por razones profundamente dolorosas, pero lo que se comparte, cada día, es, de nuevo, una forma obstinada de humanidad.

La espera como vigilia: altares, amenazas y fe

El camino hacia la casa donde se hace la vigilia cerca del Centro Nacional de Procesados y Penados Militares, conocido como Ramo Verde, es empinado y angosto. Una sola vía que sube y baja como si obligara a elegir entre avanzar o devolverse. De noche, el asfalto se oscurece aún más y la precariedad que arropa la zona no disuade a nadie. Llegan familias de Trujillo, de la Guajira, de pueblos que quedan a horas de distancia. Llegan con fotos plastificadas, pancartas, velas, rosarios. Con nombres aprendidos de memoria.

Antes de entrar a la casa, hay que bajar unas escaleras. Son de concreto, estrechas, irregulares. En una platabanda, una bandera de Venezuela cuelga de una pared de bloques rojos. A su alrededor, fotos de presos políticos que aún no han sido excarcelados. Los familiares se detienen ahí unos segundos. Revisan las pancartas. Se inclinan. Buscan. Recogen. Sonríen, sonríen de verdad cuando reconocen un nombre tachado, una foto que ya no debe estar porque encarna la certeza mínima de que alguien salió. La alegría es breve, pero existe. Y alcanza.

La vigilia no se hace frente a la prisión militar. No se puede. Amenazas de miembros de las Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCH) lo impiden. Por eso la esposa del teniente Reinaldo Finol, Nelsy Rodríguez, ofreció su casa. Está a apenas unos minutos de la cárcel, la tercera del país con más presos políticos: 77 en total, según Foro Penal. Abrió la puerta de su hogar el tercer viernes de enero para que la fe tuviera dónde pasar la noche.

Dentro, las voces suben el volumen. Se toman de las manos. Se abrazan. Rezan. No piden milagros, sólo que la promesa de excarcelación anunciada por Jorge Rodríguez no se diluya. Han pasado cinco años y cuatro meses desde que Finol fue arrestado. Su caso es el del llamado «americano espía», Matthew John, quien fue canjeado por los sobrinos de Cilia Flores detenidos en Estados Unidos. Junto a Finol, diez compañeros más fueron detenidos. Hoy, él y Darwin Urdaneta son los únicos que siguen sin libertad.

presos políticos vigilia Finol

«Hay libertades políticas. Exigimos la liberación de ellos y de todos los presos políticos que están detenidos injustamente”, pide Nelsy en medio de la vigilia. Su clamor se volvió coro: «libertad, libertad, libertad». Luego, otro grito: «ninguno es delincuente, todos son inocentes».

Esa noche, el hijo de Nelsy también estaba. Todavía es un niño, pero después de semanas, finalmente supo lo que ocurre con su padre. Durante años se lo ocultó. Pensó que era demasiado pequeño para entender. Ahora, es él quien sostiene una vela dentro de un vaso. La luz le ilumina el rostro en ese callejón oscuro, a pocos metros de Ramo Verde. «Que liberen a mi papá», dice. No conoce aún la dimensión de las condiciones que atraviesa su padre, ni las de los más de 800 presos políticos que siguen encerrados en Venezuela. Pero sabe pedir. Y sabe esperar.

*Lea también: Familiares de presos políticos se mantienen en Zona 7 pese a intención de desalojo

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

tal cual

PERFIL | Delcy Rodríguez, heredera gracias a Trump y partícipe de la represión venezolana

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El poder en las esferas políticas, económicas y petroleras, acumulado durante los últimos años por la figura de Delcy Rodríguez la convirtieron, a los ojos de Donald Trump, en un nombre idóneo para la transición post Maduro. Sin embargo en su perfil hay hechos y circunstancias que la alejan de ese perfil de moderada que se busca posicionar

El 2 de julio de 2024 a Delcy Rodríguez le cayó un árbol de mamón encima. El accidente le causó lesiones en su brazo derecho que, con cierta frecuencia, llevaba con vendajes. Ese día Rodríguez estaba en Cumanacoa, en el oriente de Venezuela, supervisando los daños del paso del Huracán Beryl: fue una ráfaga de esos vientos la que tumbó el enorme árbol encima de ella y parte de su equipo.

El anuncio del accidente lo dio Nicolás Maduro en un acto público, en medio de la campaña para las elecciones presidenciales del 28 de julio de ese año. Con un humor desafinado que envejeció mal, dijo: “A Delcy, trabajando en Cumanacoa, le cayó un misil. Pero ella se repone de todo”.

Y la afirmación luce cierta. Pues año y medio después, la vemos -bastante repuesta- jurando como presidenta encargada de Venezuela después que, en efecto, cayeran bombas norteamericanas sobre Caracas para llevarse a Maduro y su esposa Cilia Flores.

Delcy Eloína Rodríguez Gómez, la mujer que ocupa la silla presidencial en Miraflores con el inesperado aval de los Estados Unidos, es una de las figuras con mayor acumulación de poder dentro del oficialismo venezolano y una operadora clave del entramado político, represivo y económico del Estado.

A Delcy Rodríguez la han presentado como una moderada, una tecnócrata, una chavista “distinta” por sus estudios en Francia e Inglaterra o su excelente dominio del inglés. Lo primero no lo es. Lo confirman la articulista norteamericana Eva Golinger, que pasó varios años en Venezuela al lado de Hugo Chávez, y el ex diplomático turco Imdat Oner, que sirvió en Caracas y recuerda una reunión con embajadores que hubo en 2015 cuando Rodríguez era canciller: “ella llegó dos horas tarde y empezó a gritarle a los diplomáticos de Estados Unidos y los europeos. Ella es una chavista radical, en términos de ideología”, comenta a La Hora de Venezuela.

Lo que sí es Delcy Rodríguez es pragmática, coinciden observadores y analistas. De hecho, su mayor crecimiento dentro de la estructura de poder del chavismo ha sido desde que comenzó a mover los hilos de la agenda económica. Con los años se ha convertido en algo más que la vicepresidenta de turno: es una operadora central del sistema, la figura a la que se recurre cuando hay que confrontar, ejecutar, cerrar filas y conseguir salvavidas económicos.

Delcy Eloína Rodríguez Gómez nació en Caracas el 18 de mayo de 1969. Su biografía política no se entiende sin una fecha posterior: 25 de julio de 1976, cuando su padre, Jorge Antonio Rodríguez, murió bajo custodia policial tras ser detenido en el marco del secuestro del empresario William Niehous. La muerte —atribuida a torturas y malos tratos— se convirtió en un punto de quiebre familiar y, con el tiempo, en una pieza clave del relato chavista sobre la «Cuarta República». Para Delcy y su hermano Jorge, esa historia operó como herida y como brújula: la política como reparación, como justicia, como revancha.

Esa noción aparece incluso en una frase que alguna vez dijo en televisión: «La revolución bolivariana, la llegada de nuestro comandante, fue nuestra venganza personal». No es una consigna sino una confesión de identidad, en la que la revolución es reparación íntima más que proyecto colectivo.

Además, Delcy no es solo Delcy. Es parte de un dúo que, desde hace años, opera como columna vertebral del sistema: junto a su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, ambos han sido descritos como «gemelos políticos» del chavismo. Comparten origen, relato y ambición.

Esa alianza familiar explica su resiliencia: cuando fue apartada, volvió; cuando cayó en sombras, regresó con más peso; cuando rivales se desplomaron, ella se quedó en pie. En un gobierno donde los apellidos se repiten, la política se hereda y la confianza se administra como un recurso escaso, Delcy ha permanecido por algo fundamental: sirve para sostener el edificio cuando cruje.

Por eso cuando la economía tocó su punto más bajo y necesitaba reflote, Rodríguez se convirtió en la única funcionaria de alto nivel que acudía a las asambleas empresariales, mientras bajo su sombra se iba creando una amplia red de iniciativas privadas. Plataformas de periodismo de investigación como Armando.info han develado nexos de la ahora presidenta encargada con “un séquito empresarial” con ramificaciones en los sectores de construcción, servicios turísticos, inmobiliarias, importadoras de alimentos o empaquetadoras.

En el plano interno, fuentes del oficialismo la describen como una figura reservada, silenciosa y de bajo perfil, con un círculo de aliados reducido pero altamente leal, aliados que ahora la acompañan en la que podría ser la mayor paradoja de su vida: denunciar en el discurso la aprehensión de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, mientras en la práctica, se permite la entrada de la administración Trump en tomas de decisiones políticas y se reanudan acuerdos de ventas del petróleo a EE.UU.

Sin embargo, a la mano con la que juega Delcy Rodriguez en este momento le falta, por mucho, las cartas de seguridad jurídica, de confiabilidad, y de garantías constitucionales que los empresarios petroleros le pidieron a Donald Trump para embarcarse en su plan de regresar a Venezuela. Además de una larga historia de violaciones de derechos humanos, la precariedad económica, más de 900 presos políticos aún en prisión y disputas internas acompañan a la nueva presidenta encargada del país y eso no se borra de la noche a la mañana.

Rodriguez fue Ministra del Despacho de la Presidencia (2006), Ministra de Comunicación e Información (2013-2014), Canciller de la República (2014–2017), Presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (2017-2018) y, desde junio de 2018, Vicepresidenta Ejecutiva. Sin embargo, uno de los puntos de inflexión de su carrera fue su presidencia en la Asamblea Nacional Constituyente, un órgano creado sin referendo previo y no reconocido por la comunidad internacional.

Desde la presidencia de la ANC, encabezó un proceso que anuló en la práctica a la Asamblea Nacional electa en 2015, concentrando funciones legislativas, judiciales y de control político en un cuerpo dominado exclusivamente por el chavismo. Bajo su mandato se aprobaron instrumentos legales ampliamente cuestionados por organismos de derechos humanos.

Fueron los tiempos en que Delcy Rodríguez también ejerció la presidencia pro tempore del Mercosur y en los que Venezuela dejó de formar parte de la organización por haber incumplido el Protocolo de Adhesión. En diciembre de 2016, la entonces canciller venezolana no logró entrar a la reunión de la organización celebrada en Buenos Aires, pero logró ser noticia al mostrarse con un cabestrillo en el brazo producto de la supuestas lesiones que sufrió cuando se le impidió el acceso a la reunión. “Fui golpeada por un policía (…) es bochornoso las ofensas y maltrato físico que se puede dar en el seno del Mercosur a una nación y su canciller”, manifestó en esa oportunidad Rodríguez

Legisladora, Vicepresidenta y rol en violaciones de DD.HH.

El historial de Delcy Rodríguez en materia de derechos humanos va desde su participación en la creación de un marco legal represivo, hasta su papel como uno de los principales ejecutores de una de las olas de represión más intensas de la era chavista.

Durante su gestión en la ANC se impulsaron y consolidaron marcos normativos y decisiones que facilitaron la represión y la criminalización de la disidencia.

Entre ellos destacan:

  • La Ley Constitucional contra el Odio (2017), utilizada de forma sistemática para procesar penalmente a opositores, periodistas, activistas y ciudadanos por expresiones en redes sociales, con penas de hasta 20 años de prisión.
  • El respaldo político y legal a estados de excepción permanentes, que suspendieron garantías constitucionales y permitieron detenciones sin orden judicial.
  • La legitimación del control civil-militar del orden público, consolidando el uso de tribunales militares y cuerpos de inteligencia contra civiles.

Como Vicepresidenta Ejecutiva de la República, tuvo autoridad directa sobre Ministerios y organismos de seguridad. Entre 2018 y abril de 2021, bajo su cadena de mando, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) fue documentado como responsable de detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas temporales y vigilancia masiva.

La Misión de Determinación de Hechos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó en 2020 que existían “motivos razonables para creer” que Rodríguez conocía o debía conocer crímenes cometidos por el Estado y no actuó para impedirlopese a su posición de autoridad. Estas conclusiones fueron reiteradas y ampliadas en resoluciones posteriores que mantuvieron activa la investigación internacional sobre Venezuela.

Corrupción, oro y tramas internacionales

Más allá de su rol en la cadena de mando de violaciones de derechos humanos, Delcy Rodríguez ha sido vinculada a tramas de corrupción transnacional que involucran oro, empresarios extranjeros y circuitos financieros opacos.

El 20 de enero de 2020, Rodríguez (sancionada por la Unión Europea desde 2018) ingresó a España pese a la prohibición vigente y se reunió con el entonces ministro José Luis Ábalos, detonando el escándalo conocido como Delcygate. Investigaciones apuntan a que, días antes del viaje, facilitó la venta de 104 barras de oro venezolano valoradas en más de 60 millones de dólares a empresarios españoles. La Guardia Civil halló comunicaciones entre Rodríguez y el empresario Víctor de Aldama que vinculan directamente a la vicepresidenta con esta operación.

Este caso se inscribe en un patrón más amplio de extracción ilegal y lavado internacional del oro venezolano mediante sociedades pantalla, un esquema que refuerza la corrupción y la evasión de controles financieros. En el plano político y mediático, el Delcygate también ha sido asociado a otras controversias en España, como el rescate estatal de la aerolínea Plus Ultra, cercana a figuras del chavismo, aunque sin pruebas judiciales directas que involucren a Rodríguez.

Otra pieza clave es Jorge Giménez, empresario venezolano y presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF); una investigación de Armando.info lo expone como operador del chavismo y hombre de confianza de Rodríguez, involucrado en contratos opacos vinculados a los CLAP y Pdvsa, con deudas y acuerdos irregulares que superan los 1.200 millones de dólares. Además, aparece mencionado en chats del caso español como interlocutor directo de su “jefa”, consolidando la conexión entre el poder político venezolano y redes internacionales de corrupción.

Delcy Rodríguez OPEP

El 17 de enero de 2025, la agencia AP publicó que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) ha tenido durante años en el radar a Delcy Rodríguez,que en 2022 fue clasificada como un «objetivo prioritario», una categoría reservada para personas consideradas con un «impacto significativo» en el tráfico de drogas.

La información fue obtenida por Associated Press (AP), que tuvo acceso a registros de la DEA y consultó a más de media docena de actuales y exfuncionarios de seguridad estadounidenses. De acuerdo con esos documentos, la agencia antidrogas elaboró desde al menos 2018 un expediente de inteligencia sobre Rodríguez, en el que se registran presuntas vinculaciones con tráfico de drogas, contrabando de oro y lavado de dinero. Uno de los reportes citados por AP recoge el testimonio de un informante confidencial que aseguró en 2021 que Rodríguez utilizaba hoteles en la isla de Margarita «como fachada para lavar dinero».

La agencia señala que no ha podido confirmar de forma independiente esa afirmación. Los registros también vinculan a Rodríguez con Alex Saab, empresario cercano a Nicolás Maduro, arrestado en 2020 por cargos de lavado de dinero y posteriormente indultado en 2023 en un intercambio de prisioneros.

Pese al interés sostenido de la DEA, el gobierno estadounidense nunca ha acusado públicamente a Rodríguez de ningún delito. Tampoco figura entre los más de una decena de altos funcionarios venezolanos formalmente imputados por narcotráfico junto a Maduro, capturado a inicios de enero para enfrentar cargos en EEUU.

Según AP, el nombre de Rodríguez aparece en casi una docena de investigaciones de la DEA, algunas aún abiertas, con participación de oficinas en Paraguay, Ecuador y varias ciudades de Estados Unidos, entre ellas Phoenix y Nueva York. Tres agentes actuales y retirados que revisaron los documentos indicaron que estos reflejan un seguimiento intenso, aunque subrayaron que la designación como «objetivo prioritario» no implica necesariamente que existan pruebas suficientes para una acusación penal.

Entre el círculo chavista y las negociaciones globales

El investigador ruso Daniel Estulin, quien trabajó con Delcy Rodriguez durante tres años y medio, explica que Hugo Chávez, cuando vivía, debía lidiar con riesgos de traición, mientras que la ahora presidenta encargada se centró en administrar y consolidar el poder heredado; apoyándose en un círculo cercano y altamente leal, y formando parte de lo que él llama el “dragón de dos cabezas”: un entramado familiar que distribuye y protege el control político y económico del régimen.

Estulin también reveló que su colaboración con los Rodríguez terminó cuando le solicitaron construir rutas de narcotráfico, un encargo que rechazó. Es así como Delcy, a pesar de su perfil reservado y calculador, opera dentro de un sistema donde el mantener el poder y la protección de los intereses familiares y del círculo alrededor de esta, parecen estar por encima de la construcción de proyectos de liderazgo propios.

El historial de Delcy Rodríguez dentro del círculo chavista genera desconfianza entre un sector de inversores y actores extranjeros y la obliga a maniobrar con cuidado. Sin embargo, para otros, es la figura más potable, para un modelo de transición con el visto bueno de los Estados Unidos. Esta dicotomía, hace que cada movimiento condicione así su estrategia de supervivencia política y control del poder doméstico.

Para mantenerse allí debe aparentar control político interno dentro del oficialismo, pero negociar con el gobierno estadounidense con una posición y acciones claras en cuanto a la dirección que debe tomar Venezuela; no solo en términos de apertura económica, sino también en el marco del respeto a los derechos humanos en el país. Con Maduro tras las rejas y Rodriguez juramentada como presidenta interina, el oficialismo se encuentra en su momento más vulnerable.

*Lea también: Pedro Benítez: «Sin legitimidad democrática no habrá estabilidad en Venezuela»

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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Por La Hora de Venezuela

BCV inyectará $500 millones al mercado tras acuerdos directos con EE. UU.: Bitácora

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Una fuente de alto nivel informó que el Banco Central de Venezuela (BCV) recibirá al menos 500 millones de dólares en los próximos días, reseñó un reporte exclusivo de Bitácora Económica.

 

Destacó que los recursos se inyectarán al mercado a través del sistema financiero y serán destinados al sector agroalimentario, precisó la periodista Blanca Vera.

«La decisión de Estados Unidos de enviar este dinero al BCV es parte de los acuerdos que se están llevando a cabo en caliente con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez».

Agregó que el BCV recibirá los recursos autorizados por la OFAC de manera directa y no a través del fondo que el presidente de EE .UU. anunció que se constituiría.

NOTICIERO DIGITAL

Liberado el argentino-israelí, Yacoov Harari: Duró más de 450 días preso arbitrariamente en Venezuela

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La defensora de derechos humanos Elisa Trotta, miembro fundador del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia, anunció la noche del lunes 12 de enero, en su cuenta oficial de X, una noticia que generó alivio en la comunidad internacional: la excarcelación del ciudadano argentino-israelí Yacoov Harari, quien permaneció más de 450 días secuestrado por el régimen chavista en Venezuela.

En su publicación, Trotta escribió: «Saludamos la excarcelación del rehén argentino-israelí Yacoov Harari tras más de 450 días secuestrado por la tiranía chavista. Al igual que él, exigimos que también sean liberados el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani, además de los más de 900 presos políticos venezolanos que siguen en cautiverio, encerrados en los centros de detención y tortura en Venezuela».

Yacoov Harari, de 72 años y con doble nacionalidad argentino-israelí, fue detenido el 4 de septiembre de 2024 y recluido en la prisión de El Rodeo I, uno de los centros penitenciarios más señalados por denuncias de violaciones a los derechos humanos.

Su caso fue calificado por activistas y organizaciones como el Foro Penal como el de un «rehén político», vinculado falsamente a supuestas «actividades desestabilizadoras».

La confirmación de su libertad llegó este lunes como parte de un proceso excarcelaciones iniciada tras los eventos del 3 de enero tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, y el cambio en el mando interino del país.

Elisa Trotta insistió en la urgencia de extender la medida a otros dos ciudadanos argentinos que permanecen detenidos: Nahuel Gallo, gendarme argentino de 34 años, arrestado el 8 de diciembre de 2024 al intentar cruzar la frontera para visitar a su familia venezolana. Se encuentra en El Rodeo I bajo acusaciones de terrorismo y espionaje, consideradas arbitrarias por el Gobierno argentino.

Asimismo, exigió la liberación de Germán Giuliani, abogado penalista argentino, detenido desde mayo de 2025 en circunstancias denunciadas como arbitrarias durante un viaje laboral.

LA PATILLA