
Delcy Rodríguez solicitó este martes a su hermano Jorge Rodríguez, iniciar con carácter de urgencia una reforma parcial de la denominada Ley Constitucional contra el Odio, una de los armas legales del régimen para perseguir a opositores y periodistas.
En una carta publicada en sus redes sociales y dirigida al Palacio Federal Legislativo, Rodríguez pidió modificar la normativa publicada en la Gaceta Oficial N.º 41.276, del 10 de noviembre de 2017.
La solicitud tiene como objetivo, según explicó, «avanzar en la despenalización de las conductas previstas en el mencionado instrumento normativo», como parte de las acciones impulsadas por el régimen para transformar el sistema de justicia penal y favorecer, de acuerdo con su planteamiento, «el reencuentro y convivencia democrática entre las venezolanas y venezolanos».
Rodríguez también sostuvo que la reforma tendría un impacto positivo en la reconstrucción de la confianza en las instituciones y en la «dinamización de la vida democrática» del país, por lo que pidió a su hermano gestionar que la iniciativa sea considerada «con carácter de urgencia».
La Ley contra el Odio fue aprobada en 2017 por la entonces Asamblea Nacional Constituyente y contempla sanciones penales por conductas definidas dentro de la normativa como expresiones o acciones de odio. Organizaciones de derechos humanos y gremios periodísticos han denunciado que sus disposiciones han sido utilizadas para criminalizar expresiones críticas, mientras que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha exigido su derogación y ha señalado su utilización contra periodistas.
La posible reforma se produce además en medio del proceso de conversaciones entre representantes del régimen y la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015. La revisión o derogación de leyes consideradas restrictivas del espacio cívico y político, entre ellas la Ley contra el Odio, forma parte de los asuntos que sectores de la AN de 2015 han planteado dentro de esta agenda.
De hecho, en agosto, la presidenta de la AN de 2015, Dinorah Figuera, informó que el Parlamento opositor trabajaba en una propuesta para derogar la Ley contra el Odio y otras normas que, según señaló, han sido utilizadas para restringir derechos ciudadanos y la labor de la sociedad civil.
La solicitud de Delcy Rodríguez llega después de que Jorge Rodríguez reconociera en febrero que había existido un «uso indebido» de la Ley contra el Odio y adelantara que era probable que la normativa fuese reformada por la Asamblea Nacional.






