El Caballero de la Salsa, quien actúa este viernes en el Hard Rock Live, conversa sobre Íntimo, un compilado de éxitos que grabó durante una sesión acústica en Miami

MIAMI.- Gilberto Santa Rosa se acerca más a su público con Íntimo, el nuevo material discográfico en el que compila sus grandes éxitos, temas que se han mantenido vigentes en el imaginario colectivo a través de cinco décadas de trayectoria en la música
El álbum en vivo fue grabado en formato acústico en presencia de una selecta audiencia durante un concierto que el artista ofreció en InnerCat, estudio de grabación en Doral, sur de Florida, donde concedió esta entrevista a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Que alguien me diga, Mentira, Pueden decir, Un amor para la historia o Pueden decir, son algunas de las canciones que conforman la producción musical, que ya se puede escuchar en las plataformas digitales.
Se trata de un disco que captura la esencia artística del Caballero de la Salsa, quien aseguró que la música sirve de vehículo para volver a intentarlo tras una ruptura amorosa.
“En este proyecto hay una canción que se llama Tocan a la puerta, del compositor cubano Alberto Vera. Yo la grabé y no le habíamos podido hacer una versión acústica. Me encanta, es muy histriónica, además narra una reconciliación. Entonces me gustó cantarla esa noche”, dijo el cantante puertorriqueño.
“Claro que sí, la música sirve para eso [las reconciliaciones]. Te ayuda mucho, adelanta pasos. A veces, la gente no se atreve a hablar y dice: ‘mira, vamos a ir a escuchar esa canción y hablamos’”, añadió.
Santa Rosa regresa a los escenarios del sur de Florida, como cada febrero, a cantarle a los enamorados en el mes del amor. El viernes 7 de febrero actúa en el Hard Rock Live y el día 20 llega al Kia Center de Orlando.
“Para mí y para todos los que componemos el equipo, ya es una tradición venir cada vez que llega febrero. He venido a Miami por muchos años. Me encanta cantarle al amor y comenzar el año con este concierto, porque nos abre la puerta a un buen año. Se me antoja pensar que nos da buena suerte”, dijo.
El intérprete de Vivir sin ella recordó cómo fue la experiencia de grabar Íntimo.
“Te puedo contar que me divertí cantando, el concierto pudo haber durado dos días. Estábamos sentados aquí mismo. La gente de InnerCat ambientó esto en un pequeño cabaré. Entonces, eso da cercanía con la gente. Con un acompañamiento acústico de un pequeño grupo de músicos talentosísimos. Entonces, da unas ganas de cantar. Y son canciones que no canto todos los días”, contó.
“Y lo más interesante de todo fue ver el grupo tan heterogéneo que estaba y cómo disfrutaron, que tal vez a algunos les gustaba la salsa, a otros la música urbana, a otros la balada. Pero todos se fueron muy impresionados, porque esto ya no existe. Este tipo de presentación, a lo vintage, se ve muy poco”.
Para el artista, Íntimo es una de esas producciones que llenan el alma y se hacen sin otro motivo que no sea hacer buena música.
“Este es un proyecto para el espíritu, que se hace sin un tiempo ni objetivo específico. Y es algo que siempre había querido, porque yo empecé cantando boleros cuando era un niño. Luego tuve la dicha de ver a grandes en un formato de cabaré, parecido [al del disco]. Y yo vi aquello y me encantó. Pero después me dediqué a hacer música bailable, por tanto, el ambiente era completamente diferente”, recordó.
“No me arrepiento, me fue muy bien y a mí me encanta ese estilo. Pero de vez en cuando es bueno también reencontrarse con la raíz y con las cosas que te gustan. A través de los años, yo grabé algunos boleros, la gente lo aceptó. Y que mejor excusa que reencontrarme con ellos y hacerlos en este formato”.
Pero en ese entonces cuando el pequeño Gilberto debutaba, lo que empezaba a conocerse como el sonido de la salsa dominaba la escena de la música latina.
“Al principio, cuando empecé a cantar, eso de la salsa estaba en su apogeo. Hubo un cambio de lo que era la música cubana, movida, música bailable, le decían muchos nombres, y empezó a sonar la salsa, era como una fiebre. Yo era un niño de 11 años. Y me di cuenta de que tenía habilidad para lo rítmico. Ahí me empecé a mover con grupitos de aficionados. Y me gustó la salsa. Entonces, empezamos y tuve la dicha de irme desarrollando en el ambiente salsero a una corta edad, cosas que me marcaron y pude seguir esa trayectoria hasta ahora”.
Sobre cuál ha sido la clave para mantenerse vigente en las nuevas generaciones, comentó:
“Hay una mezcla de muchas cosas. Yo creo que hay honestidad en el trabajo que se hace y la gente lo recibe y lo agradece. Pero hay mucha gente alrededor del artista que se encarga de llevar esa música a lugares, que se encarga hasta de pelear por un espacio en los medios de difusión. Y a esa gente hay que agradecerle”, dijo.
“Soy un cantante que está siempre rodeado de mucho talento. Y no solamente artístico, sino también talento de producción, de mercadotecnia, que es importante agradecer para estos fines. Yo he ido a sitios que ni soñaba a través de la música, con el trabajo de personas que hicieron que esa música llegara lejos”.
Pero el estilo propio a la hora de interpretar también influye en la predilección del público.
“Sin duda alguna, la parte de interpretación, lo musical es importante. Te hablaba de la honestidad, porque la gente siente que yo no soy un personaje. Soy el mismo Gilberto Santa Rosa cuando canto o no. Entonces, eso hace que la gente te crea y se sientan identificados. Creo que eso es vital”.
A la pregunta de cuál es ese sueño que aún anhela realizar, contestó:
“Tengo muchos sueños por cumplir, pero también he cumplido muchos. Soy un tipo agradecido. Si mañana no pasara nada más conmigo, yo diría que soy un tipo realizado y estoy muy feliz. Pero sí tengo una lista de sueños”.
DIARIO LAS AMERICAS





