El laureado poeta cumanés Andrés Eloy Blanco dijo una vez: «Hemos echado al mar los grillos de los pies. Ahora vayamos a las escuelas a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía». Esa aleccionadora frase la pronunció en un discurso el 14 de febrero de 1936, en un acto simbólico en el castillo de Puerto Cabello frente al Presidente Eleazar López Contreras, a propósito de la liberación de los presos políticos después de la muerte del dictador Gómez.
De manera que hoy esa lápidaria frase cumple 90 años. A pesar de que muchos las han pasado por debajo de la mesa, consideramos oportuno desentrañar su alcance para que siga vigente en el ideario colectivo. Es un enorme reto ante las circunstancias actuales que vive nuestra alicaída nación. Es un compromiso ciudadano de irradia luz para vencer la sombra de la ignorancia y avanzar por los senderos de convivencia social, libertades públicas y prosperidad económica, considerados principios rectores de toda sociedad democrática.
Cuando el bardo cumanés insta a ir a las escuelas para quitar los grillos de la cabeza al pueblo está lanzando un poderoso mensaje de liberar al pueblo venezolano de la ignorancia a la que ha estado sometido, así como del prejuicio, servilismo y supersticiones. Es una titánica tarea tras superar la dictadura cruel de los grillos en los pies que encadenaron por largos años a muchos venezolanos que se opusieron a la dictadura gomecista.
Para el poeta de nada sirve quitar las cadenas de hierro si el pueblo sigue atado mentalmente del atraso, el sectarismo y la manipulación. La escuela, como faro de luz en la sociedad, tiene la enorme responsabilidad de formar en valores ciudadanos a la población. Debe hacerlo sin dilaciones a través de docentes probos y con un pensamiento crítico para liberar al pueblo de los demagogos y sátrapas de oficio. La frase de Andrés Eloy tiene gran vigencia al cumplirse 9 décadas de haberse pronunciado.






