Familiares de las víctimas de los terremotos en Venezuela luchan contra el desánimo e insisten en mantener viva la esperanza de encontrar vivos a sus parientes entre los escombros, aun cuando han pasado nueve días de los devastadores terremotos que dejaron al menos 2.954 muertos y 16.592 heridos.
Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, entre las víctimas mortales hay ya 34 españoles, mientras otros 140 siguen desaparecidos.
En la región de La Guaira (norte, aledaña a Caracas), la más afectada, los rescatistas siguieron tratando de buscar gente entre los escombros en una misión cada vez más imposible.
Los familiares pidieron que se refuerce la búsqueda y apoyo para retirar los escombros y seguir buscando a personas vivas.
En un edificio completamente derruido en Playa Grande, aún no habían encontrado pruebas de vida, a pesar de que las familias agrupadas a los alrededores aseguraron que en la madrugada una radio de un militar dio interferencias y creen que es de un guardia de seguridad atrapado que estaba intentando comunicarse con el exterior.
Entretanto, en el sector Caraballeda, la familia de Fabio, un niño de 9 años atrapado bajo los escombros de su edificio sentía que su hijo seguía vivo, y su padre, Francisco Bastardo, dijo a EFE que no pierde la esperanza de que “va a aparecer”.
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