Años de opresión institucional y de ingeniería judicial en Venezuela han culminado en una mutación autoritaria definitiva; *la proscripción metódica de los partidos políticos. *
La reciente advertencia de la oficina del *Alto comisionado de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos (ACNUDH)* no hace más que ratificar lo que es evidente a los ojos del mundo; el régimen ha convertido los tribunales en una maquinaria de ingeniería judicial en contra de las organizaciones políticas. Utilizando la ley como garrote político para desarticular cualquier oposición real, secuestrar las siglas partidistas y conculcar el derecho elemental de los venezolanos a elegir libremente su destino político.
Hay que llamar las cosas por su nombre, el autodenominado *socialismo del siglo XXI* no es más que la fachada moderna de una autocracia de corte feudal, patriarcal y cavernario. Detrás de sus consignas se esconde una inquisición política empeñada en demoler la democracia.
Para este régimen, la judicialización sistemática no es una desviación o error, sino su *herramienta predilecta de sobrevivencia. * Necesitan acribillar jurídicamente cualquier espacio de libertad ciudadana porque la pluralidad expone el fracaso de su tiranía.
Frente a esta farsa, organizaciones como convergencia han denunciado con firmeza que este uso perverso de la justicia evidencia el profundo temor del poder a la soberanía ciudadana, confirmando que es única vía para mantenerse a flote es el asalto institucional y la aniquilación de los partidos políticos.
La aseveración que emite la *Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH)* evidencia la consumación del terror jurídico, donde el sistema de justicia opera como un mero apéndice de la coacción estatal.
La utilización punitiva de los tribunales, las inhabilitaciones, la irrupción contenciosa de las tarjetas partidistas y la criminalización del espacio cívico configuran un plan sistemático para aniquilar la alternativa democrática.
Frente a esta falsa legalista, queda en evidencia que la autocracia no compite; *confisca, proscribe y muta en inquisición*
Como bien denuncia la postura crítica de fuerzas como *Convergencia Nacional,* este asalto institucional demuestra el pánico visceral del régimen a la soberanía ciudadana confirmando que la única estrategia de supervivencia que les queda es el secuestro de la ley para asfixiar la libertad de todo un país.
*La judicialización* no ha sido un simple arbitraje legal, sino un desmoronamiento planificado del pluralismo. El régimen, mediante el uso complaciente y subordinado del *Tribunal Supremo de Justicia, * ha ejecutado un asalto metódico contra las organizaciones partidistas, secuestrando sus símbolos, siglas y sedes para imponer directivas artificiales *(ad hoc)* funcionales a sus intereses.
Este cerco punitivo ha golpeado sin distinción ideológica a los partidos políticos que hacen vida en el espectro político Nacional, hago una reseña histórica de la violencia judicial en flagrancia que enlodando la permanencia eficaz de las siguientes organizaciones política:
*Acción democrática (AD), Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (PV) , COPEI, Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria Para Todos (PPT), TUPAMAROS, Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Podemos, Bandera Rojas y otros. *
A todas estas organizaciones se les despojó de su autonomía y el legítimo derecho de representar a sus militantes.
Antes este tenebroso panorama el partido *convergencia nacional capítulo Angostura del Orinoco* alza su voz con la convicción inclaudicable en defender los derechos civiles y políticos de todos los ciudadanos, además nuestra determinación de ejercer en su máxima expresión la democracia.
*LA DEMOCRACIA NO EXISTE SIN PARTIDOS POLÍTICOS LIBRES, AUTÓNOMOS Y VERDADERAMENTE REPRESENTATIVO DE LA VOLUNTAD CIUDADANA*
Por esa razón, exigimos con absoluta firmeza que el estado devuelva la legalidad en su totalidad y entregue sin dilaciones las tarjetas y los espacios de los partidos secuestrados a sus legítimos jefes naturales y autoridades originarias.
La restitución de la soberanía partidista es un paso ético e institucional ineludible para sanar las heridas de la nación y devolverles a los venezolanos el derecho supremo de elegir su propio destino en libertad.
Venezuela atraviesa un momento crucial de resistencia frente al autoritarismo, dónde surge un nuevo proceso de negociación internacional liderado por la representación legítima de la *Asamblea Nacional de 2015.*
En este escenario, la prioridad ética e histórica fundamental es exigir el cese absoluto de las inhabilitaciones políticas y la devolución de los partidos confiscados por el régimen.
Como bien lo he señalado convergencia nacional se solidariza con todas las organizaciones políticas que han sido víctimas de la confiscación de sus espacios legítimos de hacer política y desde aquí ciudad Bolívar quiero dejar constancia que seguiremos Unidos y organizados como una señal al mundo *¡estamos listos!*, digan ustedes para cuándo.
*Coordinador General:* Prof. *RUBÉN DARÍO MORENO*
NOTA CONVERGENCIA






