Inicio Destacados Desde cerro Felipe Leontine Perignón de Roncajolo. (Personajes de Sabana de...

Desde cerro Felipe Leontine Perignón de Roncajolo. (Personajes de Sabana de Mendoza) (V parte) Por: Héctor Díaz.

1
0

Autora del libro: En Venezuela 1876-1892, fue publicado en Francia en 1895 y fue en
1968 cuando se tradujo al español. Es un texto que describe los espacios geográficos de la
Ceiba y Sabana de Mendoza, la inmensidad de la selva y el poblado de Sabana de Mendoza
y la inmensa llanura del Cenizo; Leontine Perignón era la esposa de Jean Baptiste (Juan
Bautista) Roncajolo, quien era ingeniero proyectista del ferrocarril, hijo del francés Don Benito
Roncajolo, jefe y gerente general de la empresa ferrocarrilera La Ceiba-Sabana de Mendoza.
Estos profesionales de la ingeniería del transporte ferroviario se instalaron en Sabana
de Mendoza para dirigir las operaciones de la construcción, su sitio de operatividad comenzó
en la Ceiba y se trasladaban hasta Sabana de Mendoza a caballo, eso permitió que la señora
Leontine describiera la trayectoria dando a conocer la inmensa fauna, los manglares, los
animales salvajes y los insectos que atacaban a los transeúntes de los caminos de arrieros,
muchos de ellos eran transmisores directos de enfermedades tropicales como la fiebre
amarilla y el paludismo.
Estos técnicos franceses ubican residencias en las adyacencias donde se estaba
construyendo la estación “Guzmán Blanco” y los depósitos o centros de almacenamientos de
la empresa ferrocarrilera, ya para aquella época Sabana de Mendoza contaba con varias
calles, pasos reales como el camino de Tierra e‘Loza que nos conectaba con el Baño de
Motatán, bordeando la quebrada el Toro San Alejo y desembocaba justamente en lo que se
llamó el Callejón Capriles, con salida a la calle Gómez (Av. Bolívar); calle Las Flores, antiguo
camino indígena, luego camino de los españoles o como lo bautizó Don Tulio Montilla “El
camino de piedra” era el corredor vial principal que conectaba a la meseta Cerro Pedro
Felipe, Los Tiestos (vía Betijoque), Moporo-la Ceiba. los Negros, río Motatán.
Leontine Perignón de Roncajolo era como especie de una cronista, escribía todas las
incidencias que se generaban en la construcción del ferrocarril, los conflictos generados por
los arrieros, el desborde de las quebradas, las accidentes laborales y ataque de animales
salvajes en el tendido de los rieles a lo largo y ancho de la selva; los conflictos políticos entre
caudillos del Distrito Betijoque y la zona alta; fuimos el primer poblado del Estado Trujillo en
conocer la máquina de escribir, gracias a los técnicos franceses. Leontine Perignón era una
lectora acuciosa, su pasión sobre la literatura francesa lo demuestra en las descripciones que

hace en su libro “En Venezuela”, donde demuestra una tendencia literaria inspirada en
Honoré de Balzac (1799-1850), también se puede calificar como una defensora del medio
ambiente y es una obra escrita en prosa, lo que significa que era una gran poeta de la
naturaleza y sentimientos ligados entre la cultura francesa y la Venezuela de la época de
Guzmán Blanco.
Gracias a esta escritora Sabana de Mendoza, la Ceiba, el Dividive, Motatán, el Zulia y
el Táchira quedaron reflejados en los inmensos salones de la intelectualidad de aquella
Francia romántica. Existe una edición de 1968 editado por la facultad de humanidades en la
Universidad del Zulia donde se le rindió honor literario a está insigne viajera, que hizo de
Sabana de Mendoza su inspiración más tierna de la narración clásica. Hoy tenemos una
deuda moral con Leontine Perignón, porque gracias a ella, los franceses y europeos
conocieron a Sabana de Mendoza y su hermosa calle Las Flores, por eso es que Sabana de
Mendoza es un poema.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí