El derrumbe de la última estructura histórica en Sabana de Mendoza, nos ha permitido
abrir un gran debate sobre el acervo histórico, discusión y análisis que nunca hemos querido
confrontar por razones de intereses mezquinos, y muchas veces, hasta por desconocimiento
total de la historia local. Ver caer uno de los monumentos más antiguos de nuestra población
ubicada en la primera calle del poblado, paso de los indígenas, paso de los españoles, (hoy
Avenida Las Flores), en cuya sede, desde 1850 sirvió de depósito a los arrieros y mulas que
transitaba desde Betijoque, Escuque, Cheregue, Monte Carmelo vía Moporo y la Ceiba con
inmensas cargas de productos agrícolas y animales.
La llamada Casa de Tabla servía de asiento para pernoctar y al otro día continuar el
viaje, eran varias edificaciones que servían de depósito y hospedaje en esa ancha y
espaciosa calle y nunca perdió vigencia ese establecimiento ya que en 1888 también sirvió
de almacenamiento y paso por un zaguán que fue construido en la entrada principal para
conectarla con la calle Guzmán Blanco (hoy calle Miranda) y Estación Guzmán Blanco del
ferrocarril La Ceiba. en 1908 este inmueble pasa a ser propiedad de Reinaldo Bencomo y se
mantiene como depósito de carga y descarga, por el zaguán, para los vagones del ferrocarril
ya la calle Guzmán Blanco había desaparecido y tenía otro nombre, Calle Gómez en honor al
pariente del presidente Juan Vicente Gómez, cuyo pariente, en aquella oportunidad, era el
presidente del Estado (hoy son gobernadores). Esta breve descripción histórica nos pone en
contexto con el elemento del acervo para rescatar lo poco que ya tenemos frente a las
demoliciones permanentes que tiene nuestra ciudad, aunque la idea no es frenar el
desarrollo, pero que la misma vaya a la par de conservar estructuralmente lo que tenemos.
“Casa e’Tabla” como popularmente lo expresamos fue un icono de nuestro pasado
reciente económico, igual que el ferrocarril que comenzó a funcionar desde la Ceiba a
Sabana de Mendoza en 1886 y se alargó hasta Motatán en 1896; allí se fue edificando una
gran ciudad por el movimiento económico que nos enlazaba con Maracaibo, vía marítima con
las llamadas Piraguas. El epicentro de la economía del Distrito Betijoque fue y sigue siendo
Sabana de Mendoza y es justamente allí, con ese inmenso valor histórico que poseemos es
donde está nuestra preocupación, en cómo hemos perdido nuestro don de pertenencia sobre
los elementos históricos y el papel fundamental que hemos jugado en el desarrollo del
Estado Trujillo y del occidente del país.
“Casa e’Tabla” nos hizo reflexionar al ver como se nos derrumbaba la historia, se
mantuvo en pie soportando el tiempo, buscando una mirada piadosa por parte de sus hijos
cuando pasaban por el frente, y donde hasta con un grito desgarrador, nos imploraba el favor
de rescatarla porque quería siendo útil desde la mirada del pasado, era la única conexión
que teníamos con el siglo antepasado ya que el resto desapareció. Hoy hemos abierto un
gran debate con el desgarrador sentimiento de la mea culpa, rescatar el Acervo Histórico de
la Sabana de Mendoza una ciudad escondida, ese es el trabajo que debemos asumir de
ahora en adelante. Tenemos tres instrumentos legales expedidos por el gobierno local, un
decreto de fecha 30 de noviembre de 2009 sobre la declaratoria del Patrimonios Históricos
Culturales del Municipio Sucre y otro decreto de fecha 14 de septiembre de 2021 y una
Ordenanza Municipal discutida y aprobada por la Cámara Municipal sobre el Rescate,
Conservación, Restauración, Rehabilitación y Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural del
Municipio, la cual lleva dos meses en el despacho del alcalde esperando su firma y su
publicación en Gaceta Municipal; eso significa que en treinta y ocho años que llevamos como
Municipio Autónomo (se cumple el 19 de febrero de 2026). Hoy hemos comenzado con las
primeras reuniones de ciudadanos preocupados por mantener ese ombligo que nos conecta
con el pasado y seguir armando el rompecabeza de la historia de la Sabana de Mendoza que
arranca en 1609 con el Mayorazgo de los Cornieles como la primera unidad económica y la
que dio pie a la expansión de lo que hoy somos como polo de desarrollo desde el antiguo
Bajo Trujillo hasta nuestros días como Zona Baja o Eje Panamericano del Estado Trujillo.






