¡Ni para montar una olla sirven! La dictadura finalmente rompió el silencio, pero lo hizo de la manera más torpe y desesperada posible. Tras el secuestro de Juan Pablo Guanipa a manos de encapuchados, el Ministerio Público intentó «lavarse la cara» con un comunicado que es una confesión de su propia ilegalidad.
En un despliegue de nerviosismo e incompetencia absoluta, el Ministerio Público publicó un documento donde llaman al dirigente «Juan Carlos» Guanipa.
* ¿Cómo pueden pretender que alguien crea en su «justicia» si ni siquiera pueden escribir bien el nombre de su víctima?
* El error los delata: esto no fue un procedimiento legal, fue un zarpazo improvisado ejecutado por el miedo.
El régimen alega un supuesto «incumplimiento» de medidas, pero las pruebas dicen lo contrario:
* Falsa Violación: Guanipa tenía prohibición de salida del país y presentación periódica. NO EXISTE una sola evidencia de que haya violado estas reglas.
* Usurpación de Funciones: En Venezuela, el Ministerio Público NO TIENE PODER para revocar cautelares; eso es facultad exclusiva de un juez. El Fiscal está actuando como juez, verdugo y secuestrador al mismo tiempo.
Lo que intentaron vender como un acto de autoridad ha quedado como lo que realmente es: un procedimiento irregular, viciado y violento que el propio sistema tuvo que admitir después de que la presión de María Corina Machado y la comunidad internacional los dejara sin salida.
> «Cuando el miedo los traiciona, hasta el nombre se les olvida. Es una cacería humana disfrazada de ley».
No permitas que engañen a nadie. La captura de Juan Pablo Guanipa es un secuestro oficializado y un error de procedimiento que debe dar la vuelta al mundo.
¡DALE «LIBERTAD»! Que sepan que estamos vigilando.






