Women gesture outside the El Helicoide building, headquarters of the Bolivarian National Intelligence Service (SEBIN), in Caracas on February 19, 2026, as relatives of political prisoners follow the speech by Venezuela's National Assembly President Jorge Rodriguez, who is speaking during a debate on an amnesty bill proposed by interim president Delcy Rodriguez. Venezuela's Parliament unanimously approved on February 19 a historic amnesty law that is expected to lead to the release of hundreds of political prisoners after 27 years of Chavismo. (Photo by Pedro MATTEY / AFP)
«Para mí fue muy decepcionante, puesto que se excluyen muchos casos, muchísimos diría yo», lamentó Maryoling González, esposa de Ebro Delgado, militar detenido desde 2022. «Solamente nos toca aferrarnos a Dios, que es el único que nos puede ayudar a salir de esta situación», expresó
Mujeres gesticulan frente al edificio El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en Caracas, el 19 de febrero de 2026, mientras familiares de presos políticos siguen el discurso del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, quien interviene durante un debate sobre un proyecto de ley de amnistía propuesto por la presidenta interina Delcy Rodríguez. Foto: PEDRO MATTEY / AFP
Son familiares de presos políticos que esperan su libertad bajo una ley de amnistía recién promulgada.
Viven desde hace más de un mes en un campamento improvisado a pocos metros de la entrada de la cárcel del Rodeo I, en las afueras de Caracas.
Este penal tiene cerca de 120 detenidos, según la ONG Foro Penal. Muchos fueron vinculados a casos militares que están excluidos de la amnistía.
«Para mí fue muy decepcionante, puesto que se excluyen muchos casos, muchísimos diría yo», lamentó Maryoling González en declaraciones a la AFP. «Solamente nos toca aferrarnos a Dios, que es el único que nos puede ayudar a salir de esta situación».
Su esposo, Ebro Delgado, es un militar detenido desde 2022.
«Muchos estamos conscientes de que la ley de amnistía no acobija a nuestros familiares», añadió Hiowanka Ávila, de 39 años de edad. Su hermano, Henryberth Rivas, fue acusado de participar en un intento de magnicidio con drones contra Maduro en 2018.
Familiares de presos políticos participan en una vigilia frente al centro penitenciario Rodeo I, en Zamora, estado de Miranda | Foto: EFE/ Boris Vergara
«Manipulación»
El improvisado asentamiento de carpas y colchones instalados frente al Rodeo I comenzó a los días de un primer anuncio de excarcelaciones, el 8 de enero, tres días después de que Delcy Rodríguez asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una incursión estadounidense.
Desde entonces, más de 400 presos políticos recibieron libertad condicional, según Foro Penal.
El instrumento abarca en teoría los 27 años del chavismo, aunque el texto enumera 13 momentos específicos, desde el golpe de Estado a Hugo Chávez en 2002 hasta las protestas contra la reelección de Nicolás Maduro en 2024.
«La persecución y la prisión política no ha sido una cuestión de eventos aislados, esporádicos, no. Ha sido continua», dijo el director de Foro Penal, Gonzalo Himiob, en rueda de prensa.
«He visto ya varias puertas giratorias»
Hiowanka Ávila es de hecho escéptica sobre este episodio de liberaciones.
«He visto cómo es la conducta del Estado, he visto ya varias puertas giratorias y he visto durante todos estos años la manipulación de las autoridades», dijo. «Nosotros aquí seguimos fortalecidos y esperando tomar acciones para continuar pidiendo por la libertad de nuestros familiares».
Maryoling González recordó el sobreseimiento de la causa contra el presidente Hugo Chávez por su fallida intentona golpista en 1992 al criticar la exclusión de lo militar en la amnistía.
La amnistía le permitió postularse a las elecciones presidenciales que ganó en 1998.
«Si en un momento algunos de ellos fueron perdonados en el pasado, que realmente sí participaron en un golpe de Estado, ¿por qué estas personas, por qué estos privados de libertad no pueden ser perdonados al igual que ellos?», cuestionó González, de 43 años de edad.
El diputado Jorge Arreaza, jefe de la comisión que redactó la ley, aclaró más temprano que «la justicia militar también va a trabajar sus casos y dará beneficios donde corresponda».
«Necesitamos hechos, no palabras»
Frente a los calabozos de la Policía Nacional conocidos como Zona 7, en Caracas, se instaló otro improvisado campamento.
Allí los familiares convocaron incluso a una huelga de hambre de 136 horas que llegó a su fin tras la aprobación de la amnistía.
Narwin Gil fue la única que logró tolerar toda la huelga, aunque advirtió que mantendrá la presión hasta que todos los presos políticos en esa cárcel queden en libertad.
«Hasta que no salgan, no salgan todos, nosotros seguimos acá pacíficamente», dijo a la AFP. «Necesitamos hechos, no palabras», agregó extenuada tras finalizar su huelga.
Familiares de presos políticos participan en una huelga de hambre el sábado, frente al centro penitenciario Zona 7 en Caracas. Foto: EFE/ Miguel Gutiérrez
María Escalona, de 41 años de edad, esperaba su turno para visitar a su esposo, detenido desde septiembre. «Espero que salga hoy para su cumpleaños», expresó. Llevaba un dulce para celebrar.
«Julio Velazco, te amo», escribió con marcador en el envase desechable, adornado con el dibujo de un corazón.