Caracas fue escenario de una nueva jornada de movilizaciones protagonizadas principalmente por jóvenes que, con banderas en mano y consignas de esperanza, salieron a exigir cambios políticos y mejores condiciones de vida en el país.
Estudiantes universitarios, trabajadores y activistas se concentraron en distintos puntos de la capital y otras ciudades importantes para manifestar su descontento ante la crisis económica, la inflación y las dificultades en servicios básicos como electricidad, agua y transporte.
Los manifestantes aseguran que no buscan violencia, sino oportunidades, libertad y un futuro digno dentro de Venezuela. “No queremos irnos del país, queremos que el país cambie”, expresó uno de los jóvenes participantes durante la concentración.
Por su parte, sectores oficialistas calificaron las protestas como intentos de desestabilización promovidos por la oposición, mientras que líderes opositores respaldaron las movilizaciones y pidieron respeto al derecho constitucional a la protesta pacífica.
Organizaciones internacionales siguen de cerca la situación, instando al diálogo y a la búsqueda de soluciones democráticas que permitan aliviar la tensión política y social que atraviesa la nación.
La juventud venezolana, una vez más, se coloca en el centro del escenario político, enviando un mensaje claro: el deseo de cambio sigue vivo en las calles.






