Inicio Política MAS: El éxito de una política Por: Roger Hernández;

MAS: El éxito de una política Por: Roger Hernández;

2
0
Para quienes formamos parte del Movimiento al Socialismo (MAS), la política no es un ejercicio de oportunismo ni una simple carrera por el poder. Como siempre ha sostenido nuestra organización, “lo importante en un partido es la política”. Entendemos la política como la herramienta fundamental para organizar la sociedad, dirimir conflictos y construir un futuro viable. En nuestro partido, esta política no es el mandato de una persona, sino el producto de un debate democrático constante y plural. Somos, por definición, «hijos del debate», y es esa convicción colectiva la que nos ha permitido mantener una línea coherente incluso cuando las corrientes más fuertes intentaron arrastrarnos hacia la irrelevancia.
Una de las premisas más firmes del MAS, y que hoy cobra una vigencia ineludible, es nuestra postura ética frente al poder: el MAS no está de acuerdo con los autoritarismos, venga de donde vengan, sean de izquierda, de derecha o de centro. Hemos mantenido esta independencia de criterio desde nuestros inicios, lo que nos llevó a ser el primer partido en romper con el proyecto de Hugo Chávez al identificar su deriva autoritaria y sectaria. Entendemos que el autoritarismo es, en esencia, la negación de la política, y nuestra lucha ha sido siempre devolverle a Venezuela el cauce de la institucionalidad democrática.
Esa misma vocación política nos llevó a proponer e impulsar la Ley de Amnistía. Para nosotros, la política debe servir para la pacificación y el reencuentro de los venezolanos. Hoy, bajo la presión de las circunstancias internacionales, el gobierno se ha visto obligado a aprobar una ley que, aunque imperfectas, han permitido la liberación de cientos de presos políticos. Esta victoria humanitaria es el triunfo de nuestra tesis: la reconciliación nacional es el único camino real para sanar las heridas del país.
Es un hecho irrefutable: la oportunidad de cambio y transición que hoy vive Venezuela se debe, fundamentalmente, a nuestra insistencia en participar en las elecciones presidenciales de 2024. Mientras otros sectores abogaban por la abstención —una estrategia que solo fortaleció al poder central en el pasado—, el MAS defendió el voto como el instrumento de lucha más contundente. Participar nos permitió demostrarle al mundo el fraude y desnudar al régimen ante la comunidad internacional. Con la abstención no lográbamos nada; con la participación electoral, construimos la mayoría que hoy exige un cambio.
Nuestra política también fue pionera al proponer las elecciones primarias como el método para que el pueblo eligiera un liderazgo real, y al mantenernos críticos frente a figuras como el «interinato», que advertimos serían un fiasco por su desconexión con la realidad. Apoyamos la candidatura de Edmundo González Urrutia no por un cálculo de siglas, sino por responsabilidad política con el país.
A los militantes y dirigentes de todo el país: levanten la frente. El libro de nuestro presidente Segundo Meléndez, En Defensa de la Democracia, no es más que el registro de nuestra lucha compartida. Lo que hoy es la ruta común de la mayoría opositora, fue durante años nuestra propuesta solitaria. Hemos desarrollado una política correcta que hoy es el mapa que sigue todo un país.
¡El MAS tiene razón porque su política nace del debate, del rechazo al autoritarismo y de la convicción de que la paz se construye con el voto! ¡Seguimos adelante, porque la política es nuestra mayor fuerza!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí