En 1978 el cantautor español José Luis Perales lanzó una emblemática canción titulada «Me duelen», de gran contenido social, en su álbum _Como la brisa_. Aunque fue escrita en un contexto distinto, uno no puede más que impactarse al escucharla porque nos ubica, como por arte de magia, a la pesada realidad social, económica y política que atraviesa nuestra abnegada Venezuela.
En la referida canción hay una estrofa que dice: «_Me duelen lo que viven de su cuerpo, /me duelen los que bajan la mirada, /me duelen los poetas y los versos /que dejan en la pluma sus palabras_». Verdaderamente, el texto trasciende las fronteras del tiempo y de la geografía para convertirse en un espejo desgarrador de lo que vivimos en esta convulsionada nación del planeta.
Por supuesto, cuando Perales escribió la canción trató de desnudar el proceso de transición democrática en España que puso fin a cuatro décadas de dictadura de Francisco Franco. Era una época de gran agitación social, huelgas laborales y crisis económica. La frase «me duelen los que bajan la mirada» retrató al obrero y al ciudadano común que sufría una elevada inflación y la incertidumbre de un futuro político.
También Perales retrató a los miles de españoles que migraron del campo a las grandes ciudades durante los años 70 en aras de un mejor futuro. Pero, muchos de ellos fueron empujados a la pobreza extrema y a la falta de oportunidades que tuvieron que recurrir a la prostitución o a trabajos físicamente degradantes para subsistir. De allí la frase «me duelen los que bajan la mirada».
La dictadura de Franco fue implacable contra la libertades públicas y, particularmente, la libertad de expresión. Los artistas y escritores sufrieron una cruel censura. Al escribir «me duelen los poetas y los versos que dejan en la pluma sus palabras, el cantautor español hace referencia a los intelectuales que fueron silenciados, a los que tuvieron que exiliarse o a aquellos que, por temor, optaron por autocensurarse pese a los nuevos aires de libertad.
Como podemos percatarnos, la canción «Me duelen» de José Luis Perales tiene una profunda pertinencia con lo que ocurre en Venezuela; actúa como un espejo de la grave crisis humanitaria que vivimos y no se ha podido resolver. La pérdida del poder adquisitivo empujó a millones de personas, tanto a trabajadores públicos y jubilados, a «bajar la mirada» para medio cubrir el sustento familiar. También ella nos recuerda el sentimiento de melancolía, las familias fracturadas y el sufrimiento de casi 8 millones de venezolanos que emigraron en condiciones de desproteccion.
Por último, la frase «me duelen los poetas y los versos que dejan en la pluma sus palabras» alude directamente al cierre de medios de comunicación y a la censura forzada de periodistas, artistas, escritores y ciudadanos que elevan su voz contra las arbitrariedades del régimen. Es la radiografía de unanacuon en crisis que obliga a sus ciudadanos a organizarse y convertirse en una fuerza de resiliencia para producir los cambios.






