Carmen Teresa Navas dedicó más de un año a buscar información sobre su hijo Víctor Hugo Quero Navas, fallecido bajo custodia del Estado. Tras meses de exigencias y silencio oficial, supo que el joven había muerto supuestamente hace 10 meses. El 8 de mayo lo enterró en el Cementerio del Este, 10 días después, ella murió y fue sepultada junto a él
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La urna de Carmen Teresa Navas es blanca. Permanecía en la capilla velatoria de la funeraria Vallés, rodeada de sus allegados, pocos metros más allá, impedidas por un cordón de seguridad, decenas de personas rezaban el rosario. Sus hijos y nietos intentaban sostener el orden y el duelo entre lágrimas.
Los restos de Navas fueron sepultados en el Cementerio del Este, en el mismo lugar donde pocos días atrás había inhumado a Víctor Hugo Quero Navas, el hijo al que buscó en distintas cárceles por más de 15 meses.
Los actos fueron solemnes. Cerca del féretro había una corona principal con flores blancas y a los lados, dos ramos más. No había arreglos exhuberantes ni grandes despliegues florales. Después se sumaron algunas coronas y personas exigiendo justicia por Quero Navas y su madre.

Un hombre dirigía el rezo de rosario. También cantos como «Tú has venido a la orilla» y «Ven con nosotros a caminar». Reflexionaba sobre el sufrimiento que padeció Jesuscristo, las injusticias de las que fue víctima, sobre la justicia divina y la promesa del paraíso después de la muerte.

El nombre de Víctor Quero Navas también estuvo presente entre las plegarias a Dios: por el perdón de los pecados, por la vida eterna, por el reencuentro con su madre.
Las oraciones para despedir a Carmen Teresa Navas se intercalaban con peticiones por «la libertad de todos los presos políticos» y «por las madres que sufren», bien sea encarceladas o por tener a sus hijos tras las rejas. Afirmaban que la madre de Quero Navas representó a todas las mamás que piden justicia.
El velorio y sepelio de Navas agrupó a representantes de ONG, dirigentes estudiantiles y defensores de derechos humanos. También a representantes de la sociedad civil.

Al principio, hubo restricciones para acercarse al féretro, incluso para que la prensa pudiese tomar fotografías o videos. El ingreso se organizó en grupos pequeños, de cinco personas, y, posteriormente, quedó limitado a familiares y amigos.
En medio de la ceremonia y con las lágrimas corriendo por sus mejillas, Gabriel Quero pidió respeto para su madre, al tiempo que agradeció el acompañamiento de todos quienes fueron a despedir a Carmen Teresa Navas.
Un afiche recreaba a la mujer abrazando a su hijo. Los asistentes pidieron justicia para Navas y para Víctor Quero e indicaron que el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, y el exfiscal general Tarek William Saab eran «los verdaderos responsables de estas muertes».

Pasada la 1:00 p.m. de este martes 19 de mayo, los restos mortales de Carmen Teresa Navas salieron de la funeraria Vallés rumbo al Cementerio del Este. Varias motos de la Policía de Baruta escoltaron la carroza fúnebre y abrían paso entre los vehículos. En la vía, ciudadanos gritaban pidiendo justicia para la muerte de Víctor Hugo Quero Navas y para su madre.
El ataud bajó a la tierra, quedó justo sobre la urna de su hijo, arropado por la bandera de Venezuela. Carmen Teresa Navas fue despedida entre llanto, oraciones y cantos, incluso el Himno Nacional, además de flores y palabras de dos curas. Fue enterrada justamente 11 días después de haber dado sepultura a su hijo, un preso político que murió bajo custodia del Estado, supuestamente en julio del año pasado.
Gabriel Quero lloraba junto a algunos nietos de Carmen Teresa Navas, los abrazaba y repetía que ahora su madre estaba junto a Víctor Hugo Quero Navas. Dijo que los visitarían en el cementerio.

El último adiós a Navas fue con la lectura de «Los hijos infinitos», del poeta Andrés Eloy Blanco, que comienza así: «Cuando se tiene a un hijo, se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera…».
Carmen Teresa Navas recorrió por más de 14 meses distintos entes del Estado pidiendo una fe de vida de su hijo Víctor Hugo Quero Navas, quien fue detenido el 1º de enero de 2025 por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim): Nunca tuvo una respuesta, 10 meses después del fallecimiento, las autoridades le dijeron que su hijo estaba muerto; 10 días después, ella falleció.
Carmen Teresa Navas, madre de dos varones y dos hembras, murió esperando conocer las causas reales de la muerte de su hijo.
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*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
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