*El economista y dirigente laboral siderúrgico advierte que oprimir al jornalero es una falta contra Dios. Cita a Génesis, Deuteronomio, Lucas y Santiago para exigir un salario digno en Venezuela.
CIUDAD GUAYANA / Especial.– “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente” (Génesis 3:19). Esa frase, pronunciada por Dios, marca según el economista José Luis Alcocer el origen del trabajo como esfuerzo constante para la supervivencia. Pero en la Venezuela actual, donde el salario apenas alcanza para nada y los jubilados de Sidor han debido hacer huelga de hambre para cobrar sus prestaciones, Alcocer recupera la visión bíblica del salario como un asunto de justicia, dignidad humana y responsabilidad moral. “El régimen venezolano debiera tomar nota”, sentencia.
¿Qué dice la Biblia sobre el salario?
“Desde una perspectiva bíblica, el salario no es solamente una compensación económica; es también un asunto de justicia, dignidad humana y responsabilidad moral. La Biblia presenta el trabajo como una actividad honorable y el salario como un derecho legítimo del trabajador”.
¿Hay algún pasaje que condene el abuso laboral?
Uno de los principios más claros aparece en Deuteronomio 24:14-15: “No oprimirás al jornalero pobre y necesitado… en su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo.” Aquí se establece que el salario debe ser justo y oportuno. Retener el pago o disminuirlo injustamente es considerado una falta contra Dios y contra el prójimo.
Pone ejemplos concretos en Venezuela…
Claro. Las jubilaciones forzadas en la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) son un ejemplo de esos desafueros. Los trabajadores tuvieron que realizar una huelga de hambre para que les cancelaran las prestaciones sociales. Y el salario que cancelan hoy no tiene ninguna base de cálculo.
¿Qué refuerza el Nuevo Testamento?
Jesucristo declara: “El obrero es digno de su salario” (Lucas 10:7). Esta expresión eleva el salario a una cuestión de dignidad humana. El trabajador merece vivir del fruto de su esfuerzo. No se trata de limosna ni de favor, sino de justicia.
Además, el apóstol Santiago condena severamente la explotación laboral: “El jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado, clama…” (Santiago 5:4).
En resumen, ¿cuál es la visión bíblica del salario?
Para el pensamiento bíblico, el salario posee varias dimensiones: es fruto legítimo del trabajo; debe ser justo; la explotación, el abuso y el pago indigno contradicen la voluntad divina; debe pagarse a tiempo, porque retrasar el salario es una forma de opresión social. El salario adquiere una dimensión ética y espiritual: la manera en que una sociedad remunera a sus trabajadores refleja su nivel de justicia y humanidad.
Su conclusión final…
“Por lo tanto, según la Biblia, el salario es una retribución justa y moralmente obligatoria por el trabajo realizado, y negarlo o degradarlo constituye una ofensa contra la dignidad humana y contra Dios mismo. Así que el régimen venezolano debiera tomar nota”.
En una frase:
Si los gobernantes actuaran apegados al mandato de Dios, las sociedades tendrían menos sufrimientos.
Economista José Luis Alcocer






