Inicio Destacados SIDOR: el gigante de acero que se convirtió en un fantasma industrial..

SIDOR: el gigante de acero que se convirtió en un fantasma industrial..

10
0
Lo que alguna vez fue el motor industrial de Venezuela, la Siderúrgica del Orinoco (SIDOR), atraviesa hoy uno de sus capítulos más oscuros. Para entender la magnitud del desastre, basta con mirar las cifras históricas. Cuando el chavismo tomó las riendas de SIDOR, la planta operaba a un ritmo impresionante de 4 millones 300 mil toneladas de acero líquido anuales, una cifra que garantizaba no solo el abastecimiento interno, sino una posición competitiva en los mercados internacionales.
Gerencia militar y pérdidas crónicas
Sin embargo, para el técnico sidorista Carlos Ramírez, el panorama cambió drásticamente. Para el año 2012, la empresa, lejos de ser el bastión productivo de años anteriores, había comenzado a registrar pérdidas sostenidas. Analistas del sector y fuentes internas coinciden en que el declive fue acelerado al entregar la gerencia a los militares y permitir el ingreso indiscriminado de personas sin experiencia ni formación en áreas críticas como el trabajo siderúrgico, la operatividad de planta o el mantenimiento preventivo y correctivo. A esto se sumó el aislamiento comercial, donde la pérdida de mercados nacionales e internacionales terminó de sentenciar la operatividad de la planta.
Producción cero: el colapso total de 2019
En su balance sobre nuestra principal acería, el experto afirma que «El colapso total se materializó en 2019, año en el que la siderúrgica tocó fondo al registrar un récord negativo: cero producciones. Hoy, a mediados de 2026, la pregunta que recorre los pasillos de Ciudad Guayana es qué será de la acería» y agrega Ramírez, con un dejo de tristeza y preocupación: «En los círculos gubernamentales y empresariales se barajan diversas alternativas para intentar rescatar lo que queda de la infraestructura, pero ninguna logra disipar las dudas: ¿Privatización? ¿Comodato? ¿Alianzas estratégicas? Son interrogantes que esperan por respuestas desnudas y maduras».
El drama humano detrás de las máquinas paralizadas
«En el centro de este huracán no están solo las máquinas paralizadas, sino miles de trabajadores que han visto cómo sus salarios irrisorios han pulverizado su calidad de vida, convirtiendo el orgullo de ser sidorista en una batalla diaria por la supervivencia», subraya el trabajador siderúrgico
“La lucha continúa”, afirma dirigente sindical
Carlos Ramírez, también dirigente de la organización «Unidad en la Coincidencia» y delegado de prevención de la Acería de Palanquillas, mantiene una postura firme ante la crisis. A pesar del escenario desolador, Ramírez asegura que el espíritu de lucha del trabajador sidorista permanece intacto: «La lucha de los trabajadores por salir victoriosos continúa. No hemos bajado la guardia; seguimos exigiendo condiciones dignas y una solución real que rescate nuestra fuente de trabajo y, con ella, el bienestar de nuestras familias», sentenció el dirigente sindical.
Mientras el Estado define el destino de este gigante industrial, el tiempo sigue corriendo en contra de los activos y, sobre todo, en contra de la clase obrera que todavía espera una luz al final del túnel. Allí queda eso, señores. Y aquí, diría nuestro colega Solito Decán, sería pertinente aquella consigna que, junto al país, recorrió la Zona Industrial Matanzas en la década de 1970, cuando el célebre e histórico Pla IV de Sidor, ¡Manos a la Obra!
Carlos Ramírez, como buen siderúrgico, siempre analítico y preocupado por su planta.
Cristóbal Pierluissi Hurtado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí