Alex Saab, empresario colombiano y exministro de Industrias y Producción Nacional de Venezuela, señalado durante años como uno de los principales operadores financieros del chavismo, se presentará este martes ante la jueza federal Kathleen Williams en Miami para una audiencia de cambio de declaración (“change of plea hearing”), según el periodista Roberto Deniz, todo indica que Saab se declarará culpable, revirtiendo la posición de “no culpable” que había sostenido desde julio.
Además Deniz, especializado en la cobertura de corrupción y crimen organizado vinculado al chavismo, planteó en la red social X una lectura política del posible movimiento judicial: si la estrategia de Saab y su defensa apunta a un acuerdo que, a cambio de cooperación, comprometa a Nicolás Maduro mientras “salva” a Delcy Rodríguez, la funcionaria que autorizó su deportación a Estados Unidos.
Del “no culpable” al posible acuerdo
Saab había comparecido por primera vez ante la justicia estadounidense el 18 de mayo de este año, apenas dos días después de ser deportado desde Venezuela por la entonces presidenta encargada Delcy Rodríguez, en un movimiento que las autoridades estadounidenses atribuyeron a la presión de Washington.
El 24 de julio, a través de sus abogados Neil y Joseph Schuster, se declaró formalmente no culpable del cargo de conspiración para lavado de instrumentos monetarios y solicitó que su caso fuera resuelto por un jurado popular.
El juicio, inicialmente fijado para el 8 de septiembre, fue reprogramado a última hora: la corte concedió 69 días adicionales para que la defensa y la fiscalía revisaran pruebas, moviendo la fecha al 16 de noviembre.
Ese aplazamiento, sin embargo, no llegó a materializarse en juicio: la audiencia de este martes indica que las partes habrían alcanzado —o estarían por alcanzar— un acuerdo de culpabilidad antes de llegar a jurado.
Los términos exactos del eventual acuerdo no se han hecho públicos, y el abogado Neil Schuster declinó hacer comentarios a la prensa.

Los cargos
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Saab enfrenta un cargo por conspiración para lavado de dinero vinculado a un esquema que, de acuerdo con la fiscalía, habría permitido mover cientos de millones de dólares mediante la creación de empresas de fachada, falsificación de registros de embarque y desvío de fondos de contratos estatales para importar alimentos —el programa CLAP— desde Colombia y México, en momentos de fuerte escasez en Venezuela.
La causa, abierta en 2026, es distinta de la que Saab enfrentó originalmente tras su detención en Cabo Verde en 2020: aquel caso, centrado en contratos de construcción y el sistema cambiario venezolano, quedó cerrado cuando el entonces presidente Joe Biden le concedió el indulto en diciembre de 2023, como parte de un intercambio que permitió la liberación de varios estadounidenses detenidos en Venezuela. Ese perdón —criticado en su momento por sectores republicanos y de las fuerzas del orden federales— no cubría los nuevos delitos por los que ahora es investigado.
De ser condenado por el cargo actual, Saab enfrentaría una pena máxima de 20 años de prisión.
La audiencia de cambio de declaración está prevista para este martes 15 de septiembre ante la jueza Williams. Si Saab efectivamente se declara culpable, el foco pasará a los términos del acuerdo.
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