La declaración llega en medio de lo que muchos interpretan como una precampaña en marcha, con recorridos y discursos que buscan posicionar a Delcy en el escenario electoral.
Velásquez fue más allá. Aseguró que su figura representa continuidad de un modelo que, a su juicio, ha llevado al país a la crisis actual. No es una crítica aislada: ya ha señalado que incluso dentro del poder existen dudas sobre su liderazgo
Pero el punto clave de su mensaje no es solo político, es institucional. Exige que se fije un cronograma electoral y que sean los ciudadanos quienes decidan el rumbo del país.
En un escenario cargado de tensión, el debate se reduce a una pregunta central: ¿habrá elecciones reales… o solo narrativa política?






