
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este viernes durante su discurso de investidura que su llegada al poder permitirá que el país avance “lejos del abismo de los modelos totalitarios bolivarianos”, al tiempo que prometió recuperar el orden, la autoridad y la libertad.
Durante la ceremonia de toma de posesión, celebrada en el Cantón Militar Pichincha, en la ciudad de Cali, el mandatario afirmó que las elecciones del pasado 21 de junio representaron una victoria para la democracia colombiana y para el derecho de los ciudadanos a decidir el rumbo del país.
“El pasado 21 de junio no ganó un hombre ni un partido. Ganó la democracia colombiana. Ganó el derecho de millones de colombianos, de millones de ciudadanos de decidir libremente el destino de la nación. Ganó la posibilidad de que Colombia transite por el camino de la libertad, de las instituciones y del Estado de derecho, lejos del abismo de los modelos totalitarios bolivarianos que tanto sufrimiento han causado a nuestra región”, expresó De la Espriella.
Asimismo, sostuvo que su Gobierno llega para “cerrar un largo capítulo de resignación nacional” y aseguró que “ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, al delinear las prioridades de su administración para los próximos cuatro años.
En materia económica, el nuevo mandatario afirmó que Colombia necesita una “regeneración económica” que impulse la iniciativa privada, fortalezca la inversión, recupere la confianza y promueva el empleo digno. Además, hizo un llamado a superar la polarización política y social que, a su juicio, ha marcado al país.
“Colombia necesita una regeneración que destierre el odio y el resentimiento para volver a reconocernos como hijos de una misma patria y por encima de nuestras diferencias ideológicas podamos abrazarnos bajo el mismo tricolor”, concluyó.
LA PATILLA





