En la morgue de Bello Monte equipos forenses trabajan 24 horas para procesar los ingresos provenientes tanto de Caracas, como de La Guaira. Entre el dolor de la incertidumbre, familiares utilizan rasgos físicos y registros fotográficos para recuperar a sus seres queridos. La situación es crítica para muchos de los que llegan y no logran encontrar en esta instancia el cadáver de su familiar
Caracas.- El ambiente en las afueras de la morgue de Bello Monte, en Caracas, es de una tensa y dolorosa espera. Luego de los dos terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, decenas de personas se agolpan en las puertas de la institución de medicina legal con la esperanza de retirar los cuerpos de allegados. La situación es crítica para muchos de los que llegan y no logran encontrar en esta instancia el cadáver de su familiar.
La incertidumbre es el factor común entre los asistentes. Algunos llevan días pernoctando en los alrededores, o visitando esta instancia, esperando que los equipos de rescate trasladen los cuerpos desde las zonas de desastre, principalmente desde La Guaira, para iniciar el reconocimiento.
“Estamos en lo mismo. No sabemos si está aquí, si está abajo. Estamos viajando unos para allá, otros nos quedamos aquí, así, y sin respuesta alguna», relató Keisy García, quien busca desde el pasado jueves el cuerpo de su sobrino José Antonio García, recuperado del edificio OPP 26 de La Guaira.
EL PITAZO






