El sacerdote Honneger Molina pidió por el eterno descanso de Víctor Hugo Quero Navas y el «de todos los que han muerto como él, desaparecidos o en manos de esta situación tan dolorosa en los últimos años». Expresó que «Doña Carmen Navas es un ejemplo de la Venezuela que pide justicia, con fe y esperanza en medio del dolor»
«Dios me dio la fortaleza para encontrar a mi hijo, gracias padre». Esa fue la corta frase que pudo emitir Carmen Navas para agradecer el apoyo y condolencias por la muerte de su hijo Víctor Hugo Quero Navas, quien falleció bajo custodia de un Estado que le ocultó la información por más de nueve meses, pese a su periplo por cárceles, tribunales, el Cicpc, Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.
Decenas de ciudadanos, familiares de presos políticos y activistas se acercaron a la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en el centro de Caracas, para brindar apoyo, rendir homenaje y mantener el reclamo de justicia en los casos de personas detenidas y desaparecidas por razones políticas.
Según la ONG Justicia, Encuentro y Perdón, hay 663 presos políticos y 21 personas en desaparición forzada como lo estuvo Víctor Quero Navas hasta el pasado 7 de mayo, cuando el Ministerio de Servicio Penitenciario informó que había fallecido el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo.
El sacerdote Honneger Molina, párroco de la parroquia de La Boyera, presidió la misa y le expresó las condolencias del cardenal Baltazar Porras, quien debía realizar la eucaristía pero se encuentra en España por compromisos de su cargo.
«Nos hemos unido profundamente desde la fe a su dolor… Así como la señora Carmen hay muchos otros casos que saben ustedes, familiares de presos políticos y familiares víctimas de esta situación (muertes bajo custodia). Quiero orar con usted y darle gracias a Dios por ese hijo que fue tan especial», dijo Molina durante la homilía.
El sacerdote también le dijo que «hubo constancia que usted luchó y esa campanada resonó en toda Venezuela y más allá de las fronteras, porque el rostro suyo es el rostro de los humildes que hacer ver que, precisamente, estas situaciones en Venezuela se han ensañado contra los más pobres».
Molina también dijo que en Venezuela es necesaria una justicia sin odios «para poder avanzar», y pidió por la liberación de todos los presos políticos lo que fue aplaudido por los cientos de feligreses.
Reiteró que «Doña Carmen es un ejemplo de la Venezuela que pide justicia, con fe y esperanza en medio del dolor». Además, pidió por el eterno descanso de Víctor Hugo Quero Navas y el «de todos los que han muerto como él, desaparecidos o en manos de esta situación tan dolorosa en los últimos años».
Dayvith Lárez, esposa del preso político Jonathan Tisoy, fue una de esas personas que se acercó a acompañar a Carmen Navas. «Sabemos su dolor y acompañamos a todos los familiares de los presos políticos. Exigimos a Delcy Rodríguez, a este gobierno, que ya basta, que necesitamos que ya den la libertad a todos».

Tisoy se encuentra detenido en la cárcel del Rodeo III. Fue condenado a 30 años de prisión por el supuesto intento de secuestro de las nietas de Nicolás Maduro. El proceso actualmente se encuentra en una Sala de Casación, pues les ratificaron la apelación de la sentencia.
«No tienen nada, no hay pruebas de ese supuesto secuestro que sucedió, no hay víctimas. Los familiares nunca aparecieron, ni Nicolasito ni su hija. Seguimos viviendo esta injusticia y pedimos que ya les den libertad», expresó Lárez.
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Margarita Esparza, quien vive en el centro de Caracas, comentó que «ninguna madre debería pasar por lo que está viviendo la señora Carmen. Ya sabían que su hijo estaba muerto y fueron incapaces de anunciarlo a tiempo, pese a que lo buscó por todas partes. Una madre entiende su sacrificio y el dolor, que es el de todas las madres venezolanas hoy».
La misa culminó con un padre nuestro por Víctor Hugo Quero Navas y gritos de «justicia», mientras su madre ofrecía una ofrenda floral a la Virgen de Fátima y una vela blanca ante San José Gregorio Hernández y el Sagrado Corazón de Jesús. Organizaciones internacionales como la CIDH han reafirmado su exigencia al Estado venezolano para que rinda cuentas sobre esta y otras muertes bajo custodia por medio de investigaciones imparciales e independientes.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
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