El secretario general del MAS, Felipe Mujica, propuso que el espacio de diálogo político previsto para el próximo 1 de agosto incorpore a todos los sectores de la vida nacional y tenga entre sus prioridades la reconstrucción de las zonas afectadas por el doblete sísmico, con énfasis en la recuperación de viviendas y la infraestructura del país.
Mujica expresó su solidaridad con las víctimas y sostuvo que la tragedia del 24-J obliga a concentrar los esfuerzos nacionales en atender sus consecuencias sociales, humanas y económicas. Consideró indispensable que el Ejecutivo impulse un plan inmediato y estratégico para restituir los servicios básicos en las comunidades damnificadas, así como reactivar la actividad económica.
Señaló que las labores de reconstrucción deben estar dirigidas por un equipo técnico integrado por especialistas de distintos sectores y no exclusivamente por el Gobierno. «Esa instancia podría surgir del propio proceso de diálogo con el fin de diseñar un plan nacional que atienda, de manera progresiva, las necesidades de los estados más golpeados por la emergencia», recalcó.
El dirigente afirmó que, superada la fase inicial de atención, el país debe avanzar hacia un proceso de reconstrucción integral que abarque no solo las viviendas destruidas, sino también los espacios productivos y sociales. Asimismo, pidió organizar de manera técnica y transparente la ayuda humanitaria para garantizar que llegue a quienes realmente la necesitan.
Entre los temas que, a juicio del MAS, deben integrar la agenda del diálogo mencionó la recuperación del aparato productivo, salarios dignos, la reactivación del crédito, la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, el fortalecimiento y autonomía de los poderes públicos, la legalización de los partidos políticos y las garantías para futuros procesos electorales.
Sobre las conversaciones anunciadas entre diputados de la Asamblea Nacional y un grupo de exparlamentarios de 2015, Mujica afirmó que cualquier proceso de negociación solo tendrá posibilidades de éxito si incorpora, además de los actores políticos, a la iglesia, el empresariado, los trabajadores y otros representantes de la sociedad civil.
Finalmente, insistió en que el diálogo que arrancará el 1 de agosto debe generar acuerdos para afrontar la crisis social, económica y política sobre bases democráticas. Recordó que el MAS presentó hace dos semanas una propuesta para conformar un diálogo nacional incluyente y reiteró que esa instancia no debe limitarse a dos corrientes políticas enfrentadas, sino a convertirse en un espacio capaz de construir acuerdos duraderos para ofrecer soluciones a todos los venezolanos.
*Prensa/MAS*
Yesenia Balza






