Blanco forjó un camino imborrable para el deporte nacional, con una huella estadística imponente y un hito inolvidable en las Grandes Ligas
Hasta el momento se desconocen las causas del deceso del primer cuarto bate venezolano en la Major League Baseball (MLB) e ícono indiscutible de los Tiburones de La Guaira,
Fue en el 26 de mayo de 1970, durante su debut con los Medias Blancas de Chicago ante los Reales de Kansas City, que se convirtió en el primer pelotero venezolano en ser alineado como cuarto bate en un juego de MLB.
Con 860 imparables de por vida, Blanco ocupa un lugar de honor en el selecto grupo de hiteadores históricos del circuito invernal, solo superado por leyendas de la talla de Víctor Davalillo (1.505), Robert Pérez (1.372), Luis Camaleón García (1.065), René Reyes (1.048), José Castillo (1.030) y Oscar Cachi Salazar (908).
No era un jonronero nato, pero Blanco sí era un bateador temible por su capacidad para producir. Acumuló 370 carreras impulsadas en la LVBP y, al momento de su retiro en la zafra 1980-1981, solo Vitico Davalillo, César Tovar, «Camaleón» García y Alfonso Chico Carrasquel superaban su combinación de consistencia y empuje con el madero.






