
La promesa de Diosdado Cabello de acabar con la “matraca” policial terminó chocando con una decisión que apunta directamente al lugar donde se multiplicaron las denuncias por cobros irregulares: las alcabalas. El ministro de Interior del chavismo aseguró que supuestamente había depurado los cuerpos policiales, pero ahora Delcy Rodríguez anunció que esos puntos de control desaparecerán de las ciudades.
Cabello, quien tiene bajo su responsabilidad la cartera de Interior y la conducción de las políticas de seguridad, aseguró en junio que 22.000 funcionarios habían sido dados de baja durante el último año y medio por investigaciones internas. “No se dejen corromper por nadie”, dijo entonces, antes de advertir que un policía que le quite dinero a un ciudadano “no puede estar en la institución”.
El mensaje parecía ser una declaración de guerra contra los llamados “matraqueros”. Cabello incluso presentó el 0800-Matraca como mecanismo para recibir denuncias y prometió severidad contra los funcionarios involucrados en cobros ilegales. Pero el problema no desapareció. Las denuncias asociadas a las alcabalas continuaron formando parte del debate público sobre la actuación de los cuerpos policiales.
Así, la cruzada contra la “matraca” que Cabello presentó como una muestra de autoridad termina con una decisión tomada desde Miraflores que afecta directamente la estructura bajo su mando.
LA PATILLA





