El ingeniero Simón Yegres, representante de la organización civil, denunció el abandono administrativo y la falta de respuesta por parte de la Alcaldía de Caroní frente a las principales crisis de infraestructura y servicios públicos que afectan a los ciudadanos.
Sin tapujos ni evasivas, la asociación civil Gente Para Servir Caroní afirmó que el modelo de gestión que impulsa el alcalde Yanny Alonzo en el municipio consiste en una estrategia deliberada de “hacerse los locos” ante las problemáticas críticas de infraestructura y servicios que hunden la calidad de vida de los guayaneses.
“La Alcaldía de Caroní tiene como modelo de gestión hacerse el loco para no hablar de los problemas, ocultar información, mirar para otro lado y que se olvide el problema. Esa es su estrategia. Buscan hablar de otras cosas y desligarse de los problemas”, afirmó el líder de la agrupación Simón Yegres.
El vocero de la agrupación manifestó que esta política de indiferencia somete a los usuarios a vivir sin agua, rehuyendo de los socavones que amenazan con tragarse las viviendas y sobrellevando cortes de luz no programados, mientras la municipalidad parece vivir en una realidad donde nada de esto ocurre.
91,5% de la población reporta problemas con el servicio de agua
El ingeniero y líder ciudadano señaló que el racionamiento en el servicio de agua es la principal problemática que se vive en la ciudad debido a la inacción gubernamental, usuarios deben hacer maromas para costear cisternas y botellones generando un gasto desmesurado al presupuesto familiar.
“La Alcaldía no gestiona nada, no tramita nada y ni siquiera opina cuando aquí hay comunidades sin agua desde hace hasta 10 años. En la ruta II de Vista al Sol tienen 12 años sin agua, ¿qué puede haber peor que eso?”, enfatizó Yegres.
Aseguró Yegres, que en Guayana se consumen 14.520.000 botellones de agua al año y más de 11.500.000 tambores de agua al año, lo que refleja un importante gasto para las familias solo en materia de agua.
“Hagan el cálculo, las familias gastan mucho dinero en agua para poder cocinar, lavar… Aquí no hay ninguna, ni una sola vivienda, que no tenga botellón o tambor de agua, nadie se salva de eso. Es el servicio en peores condiciones”, afirmó.
A propósito de este reclamo, durante la semana un grupo de ciudadanos del sector Alta Vista Norte, de Ciudad Guayana, denunció que gasta hasta 800 dólares semanales en cisternas para poder abastecerse, debido a que el déficit de agua lleva más de 5 años en este sector.
Una ciudad que se desmorona: más de 70 cárcavas activas
Yegres hizo referencia a la catástrofe urbana que representan más de 70 cárcavas activas en una problemática que ha sido ampliamente denunciada por sociedad civil y medios de comunicación; pero sigue fuera de la agenda del burgomaestre.
Los socavones afectan a más de 75 comunidades de la urbe, incluyendo zonas planificadas como Villa Granada o los campos de Ferrominera sin que el Estado genere un plan efectivo para su corrección.
“¿Qué opina el alcalde de las cárcavas? No aparecen en el presupuesto, no proponen nada, no convocan a nadie para resolverlo. Actúan tímidamente con alguna cosita cuando hay caos. Esta ciudad tiene más de 70 cárcavas, eso en cualquier parte del mundo generaría alarma o zozobra, pero quienes ocupan este gobierno pareciera que ni siquiera pasan por las calles afectadas”, ironizó Yegres.
En contexto, hay zanjas en la ciudad que tienen más de 20 años de formación en sectores como Los Alacranes y Villa Roberto, para dichas cárcavas en varias ocasiones se han iniciado proyectos de reparación que son dejados a medias u olvidados luego de unos meses.
Explotación minera descontrolada
Yegres indicó que uno de los aspectos de mayor alarma es la explotación minera descontrolada, haciendo referencia a la denuncia que hizo la organización SOS Orinoco a principios de agosto la cual aseguraba que dos mineros murieron tapiados en una veta clandestina ubicada al margen derecho del río Caroní, entre las represas de Caruachi y Macagua.
“Denunciaron que hubo dos tapiados y la Alcaldía no dijo nada. Pareciera ser que no es con ellos. Eso genera una sedimentación que contamina y lesiona el agua que toman los acueductos para el consumo de la ciudad, eso les hace daño a los equipos de las hidroeléctricas. Nada de eso les llama la atención, ¿acaso no hay concejales? Todos se hacen los locos”, aseveró.
Ordenamiento urbanístico: zonificación continúa siendo irrespetada
Por su parte, el entrevistado también se refirió a las fallas en el ordenamiento urbanístico, toda vez que la ciudad ha venido creciendo durante los últimos años sin que se tomen medidas para garantizar normativas que se adapten a las nuevas características de la urbe.
“Aquí hace tiempo que las aceras no se respetan, las alturas de los paredones, en materia de variables urbanas no se cumplen los retiros de frente, hay ocupación en parcelas destinadas a servicios públicos. No sabemos para dónde vamos en materia urbanística. La nueva ordenanza de zonificación, planes especiales… la impresión que da es que no saben que eso existe. Eso atenta contra una ciudad que fue referencia internacional en materia de urbanismo”, acotó.
Espacios históricos están en decadencia
Los denunciantes también abordaron la situación de los cascos históricos tanto de San Félix como Puerto Ordaz, espacios que permanecen abandonados y que no reciben mantenimiento a pesar de ser emblema de la ciudad.
“Hay un descuido, la parte donde se originó Puerto Ordaz luce totalmente abandonada y sin movimiento. Pareciera que esos espacios están en vía de extinción. No hay querencia. Si usted tiene un cargo de responsabilidad, estos espacios son competencia exclusiva de la Alcaldía de Caroní”, manifestó la vocería.
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