Aunque las encuestas de Meganalisis indican que el país está abrumadoramente en contra de los saqueadores chavistas y trumpistas que azotan a Venezuela, que existe gran indignación en el país en contra del presidente de los Estados Unidos, a quien solo le dan un 10% de popularidad y que María Corina Machado – combatida por Trump – representa la líder preferida de los venezolanos, estos sentimientos populares no se han traducido todavía en una efectiva acción ciudadana de rescate del país, el cual no logra estructurar una fuerza cívica significativa.
Sin embargo, hay indicios positivos. Las concentraciones populares que piden el regreso de María Corina Machado comienzan a ser importantes. En un mundo tan interconectado como el de hoy las manifestaciones populares en Venezuela pidiendo respeto para, y la entrada al país de María Corina Machado no solo son parte de la dinámica política venezolana, sino que se incorporan a la dinámica política estadounidense, en momentos en los cuales una elección de medio término en ese país ofrece la oportunidad de expresar rechazo a la mediocridad y corrupción del gobierno de Donald Trump.
Donald Trump y su grupo de aduladores pretende convertir a Venezuela en un territorio vasallo de su gobierno, apoyándose en la fuerza bruta y exhibiendo una gran rapacidad. Si la sociedad venezolana se organiza se puede convertir en un hueso duro de roer para Trump. Una manera de iniciar esta organización es convocar un gran congreso de la sociedad civil, para reafirmar la condición independiente de sus gentes y darle una lección de ciudadanía digna a quienes laboran para convertir al país en una colonia estadounidense.
En efecto, una de las acciones que los venezolanos pueden tomar a corto plazo, sobre todo si María Corina Machado regresa al país, o aun si no la dejan regresar, es convocar un gran Congreso de la Sociedad Civil, un evento que dure dos o tres días, en el cual los diversos componentes de la sociedad civil venezolana: colegios profesionales, sindicatos, asociaciones no gubernamentales, empresarios, estudiantes, maestros, intelectuales, organizaciones de la más diversa naturaleza, puedan reunirse, a fin de: la determinación del pueblo venezolano de:
* Reafirmar su determinación de ser una nación independiente, libre y democrático,
* Deslindarse rotundamente de cualquier componenda con las pandillas que agreden al país,
* Exigir elecciones presidenciales sin más excusas,
* Rechazar el saqueo de los recursos minerales venezolanos, sobre todo los del petróleo y el oro.
La asociación petrolera criminal entre el régimen venezolano, los bolichicos que han cometido fraude en el país y el gobierno de Donald Trump continua su marcha y, aunque ha sido denunciada por muchos venezolanos a título individual, debe ser rechazada por la sociedad civil en pleno. En estos momentos esa operación de saqueo sigue progresando. Al decir de los mismos cabecillas de la pandilla de Betancourt, ya han llegado al país sesenta nuevos taladros para comenzar a perforar pozos en los bloques ilegalmente asignados por el régimen de Delcy Rodríguez. Por cierto, ello está contribuyendo a una guerra interna en el sector petrolero venezolano, ya que la empresa Chevron, empresa que había sido la principal colaboradora de la dictadura chavista ahora se siente relegada a un segundo plano por los bolichicos, a quienes consideran advenedizos en el negocio petrolero, como en efecto lo son.
Ya hay peleas entre los antiguos favoritos de Chevron y los nuevos granujas favorecidos por Trump y Delcy Rodríguez. Otro que se siente desplazado es el mejor amigo de Chávez en su momento, Ali Moshiri, quien pretendía cobrar esta amistad a los traidores que hoy están aliados con Trump.
No solo es el petróleo el que es objeto de saqueo. Con la activa participación del secretario del interior, Douglas Burgum, el gobierno de Trump se ha aliado con una empresa llamada TRAFIGURA, de muy dudosa reputación, para comercializar el oro ilegal venezolano. Esta empresa TRAFIGURA se ha visto involucrada en grandes escándalos de fraude financiero internacional. Fueron condenados en Suiza por grandes sobornos en Angola. Han sido multados en los Estados Unidos por fraude. Han sido acusados de sobornos en Ecuador. Ahora, en Venezuela, se han aliado con MINERVEN, empresa minera del chavismo, parcialmente controlada por grupos criminales, para sacar oro ilegal de Venezuela y venderlo, en una operación auspiciada por el gobierno de Trump.
Sin embargo, este oro sacado por TRAFIGURA de Venezuela no ha podido ser vendido en los mercados internacionales porque nadie se los quiere comprar, debido a la naturaleza ilegal de la operación. La operación promovida por el gobierno de Trump es vista como una operación gangsteril, debido a su asociación con grupos criminales que han sido sancionados por el mismo gobierno de los Estados Unidos que ahora trata de hacer negocios con ellos. Esta operación conjunta de Trump, la empresa pirata MINERVEN y la empresa de mala reputación TRAFIGURA, ha recibido el rechazo de los mercados mundiales del oro, que no desean verse involucrados en esta actividad delincuencial.
Petróleo y oro están siendo objeto de saqueo por parte de Trump. Este saqueo debe ser denunciado y combatido por la sociedad civil venezolana, por parte de todos los venezolanos dignos. Si el país no reacciona corre inminente peligro de desaparecer como nación independiente.
Estos actos de corrupción por parte del gobierno de Donald Trump en su relación con Venezuela, con la complicidad de venezolanos renegados, representan uno de los temas que la sociedad civil venezolana debe llevar a la luz pública, a fin de exigir el fin del concubinato entre Delcy Rodríguez y el gobierno estadounidense y promover inmediatas elecciones presidenciales en Venezuela.
Venezuela necesita aliados extranjeros para recuperar su soberanía e independencia, pero nadie parece decidido a serlo, por miedo a Trump. Los Estados Unidos es su aliado natural, pero, para que pueda llegar a serlo efectivamente, se requiere que el gobierno estadounidense cambie de actitud. Esto será posible solo si Trump es remplazado en la presidencia y se disuelve la pandilla que ha creado con Delcy Rodríguez. Mientras Trump continue en la presidencia de los Estados Unidos Venezuela seguirá en peligro de perder su identidad.
Lo que Venezuela puede hacer para detener el deterioro actual es organizar la protesta ciudadana y convertir la sociedad civil en una fuerza viva y militante. De allí la necesidad de convocar, cuanto antes, un Congreso de la sociedad civil.
¿Quiénes convocarían? Podría ser MCM y una larga lista de sectores de esa sociedad.
La Venezuela digna está esencialmente sola, pero debe dar una batalla organizada contra las pandillas internas y externas que amenazan su existencia como nación. No digo que sea fácil, solo digo que es necesario.
Malos consejos para María corina Machado
En artículo aparecido en El Nacional el 24 de septiembre pasado el Sr. Alberto López Núñez ofrece a María Corina Machado algunos consejos sobre la estrategia a seguir en su difícil y admirable tarea de lograr la democracia y la libertad para Venezuela.

Alberto López Núñez.
Sin dudar que tales consejos son ofrecidos con la mejor de las intenciones y sin pretender decirle a MCM lo que ella debe decidir, pues tiene excelentes asesores, deseo comentar lo que considero un excesivo pragmatismo del autor.
Lo primero que me llamó la atención es el siguiente párrafo, en el cual apoya la decisión de Trump de dejar a Delcy Rodríguez en el poder.
Ahora bien, (a Trump) se le critica su actuación luego de ese día, al dejar en el poder a Delcy. El crudo análisis de la realidad, que todo líder debe hacer, señala que hizo lo correcto. Para que una transición a la democracia sea exitosa en el largo plazo, es menester que el desmonte del régimen lo haga gente que está dentro del aparato del poder del antiguo régimen, pues son los únicos que tienen las herramientas para hacerlo eficazmente.
Ese es un argumento que desborda los límites de lo que sería un razonable pragmatismo y entra al campo de la indiferencia ética. Es contraintuitiva esa idea de pretender cambiar el escenario político venezolano dejando en el poder y, además, con elogios, al régimen que ha arruinado al país. Es difícil pensar que quien sac’o a Maduro en una hora no pueda haberlo hecho con Cabello, Padrino López y los hermanos Rodríguez, iguales o peores que él. ¿O es que la culebra no se mata por la cabeza? No haberlo hecho refuerza la sospecha de que la alianza actual ya estaba planificada de antemano.
Dejar a esa gentuza en el poder representa una afrenta a los venezolanos y un acto inmoral que deshonra a Trump y a sus adulantes incondicionales, como Marco Rubio.
Dice el Sr. Lopez Nunez: pienso que tú (María Corina) debes pensar como estadista en las próximas elecciones y no como la mayoría de los políticos común y corriente. Frente al enorme narcisismo de Trump, oponérsele, cuando él tiene el sartén por el mango, es un error estratégico garrafal, pues nada se ganará con eso. Masajearle el inmenso ego, declarándole como el más grande y poderoso hombre de la historia (como de seguro lo hace Delcy), es la estrategia adecuada.
Me llamó poderosamente la atención eso de pedirle a MCM que actúe como estadista para no enfrentar a Trump y masajearle su ego, adulándolo, declarándolo como el hombre más poderoso y grande de la historia, ya que esa sería la estrategia adecuada. Tengo una idea de estadista que es diametralmente opuesta a la adulación, al disimulo y a la lisonja hipócrita que recomienda el autor. El verdadero estadista piensa en el presente, sí, pero más aun en el futuro y en el legado de dignidad y honestidad intelectual que está obligado (a) a dejarle a la nación. Al hacerlo así, como lo hicieron Ataturk, Lincoln, Betancourt, Ghandi, dan la lección que los pueblos requieren para elevar su autoestima y su sentido de orgullo nacional.
Dice el Sr. López Núñez:
qué se quiere: ¿tomar el gobierno o el poder? Si es lo primero, perfecto, enciende las calles para lograr una elección en 10 meses, Trump cede ante la presión popular, llegas a ser presidenta, pero ¿qué haces de presidenta con un TSJ que declare inconstitucional todo lo que hagas? ¿O presa de los caprichos de los militares? ¿O con los colectivos jodiendo a diario? ¿Con las Farc y el ELN dominando en 30% el país? De llegar de inmediato con una economía colapsada no vas a poder hacer nada y la decepción popular va a ser tan grande que 90% se te va a voltear y las próximas elecciones las gana el PSUV, ahí si para quedarse para siempre.
En este párrafo el articulista habla de solo dos opciones para MCM: el poder o el gobierno. En realidad, ninguna de las dos es la verdadera opción para un líder genuino. Tanto el gobierno como el poder son vehículos para servir al país, no son fines en si mismo, como piensan muchos falsos lideres. El verdadero líder utiliza el gobierno para empoderar a la nación, a la sociedad civil, para tomar de común acuerdo sus grandes decisiones. Esa es la esencia de la democracia.
El articulista apoya el macabro convenio petrolero de Trump. Dice:
Venezuela está destruida y por eso, como lo señalé hace unas pocas semanas, es necesario poner a producir las reservas petroleras. Con el petróleo en el subsuelo no se hace nada, explorándolo de inmediato y poniéndolo a producir se hace mucho. Nada menos que la reconstrucción del país, modernizándolo y permitiendo un desarrollo económico que, bien administrado, dé bienestar a la población. En cuanto al acuerdo, es un error calificarlo simplemente como un robo de los recursos venezolanos. Las reservas pertenecen a Venezuela, lo que se otorga es el derecho de explotar campos bajo condiciones favorables, pero asumiendo riesgos y una inversión que el Estado venezolano actual no puede costear”.
Sus argumentos son los mismos de otros defensores del convenio, lo cual revela que hay todo un movimiento de apoyo a esa acción rapaz, seguramente con intereses financieros de importancia de por medio. El país está indignado por este intento burdo de saqueo., lo cual ha llevado la popularidad de Trump y Rubio al colapso en Venezuela.
El autor termina su escrito recomendándole a MCM no regresar a Venezuela:
María Corina Machado corre un grave riesgo al regresar a Venezuela, sobre todo porque los Estados Unidos ha sugerido no tan veladamente que no hará nada para protegerla. Por otro lado, ella es la lideresa nacional que ha logrado captar la fidelidad del pueblo por su conducta ciudadana ejemplar. Enfrenta un serio dilema. No somos nosotros quienes vamos a decirle lo que debe hacer. Ella tiene su grupo de excelentes asesores y ha mostrado una gran capacidad de decisión.
EMISORA COSTA DEL SOL






