La inflación representa la tasa de variación del nivel de precios en una economía. Si definimos el poder adquisitivo (A) inversamente proporcional del nivel de precios (P), la relación es A=1/P
Cuando la inflación se acelera el denominador crece, en este caso el nivel de precios. Como consecuencia la capacidad de compra de cada Unidad Monetaria experimenta una contracción directa. Entonces, el dinero pierde su eficiencia como medio de intercambio y depósito de valor, obligando al sistema económico a consumir más recursos nominales para alcanzar el mismo resultado real.
Si trasladamos este comportamiento al terreno de la química fundamental, la pérdida de poder adquisitivo impulsada por la inflación encuentra su analogía más precisa en la segunda ley de la termodinámica y el principio de incremento de la entropía.
La inflación opera como un incremento en la entropía del sistema, destruyendo la predictibilidad de los precios y diluyendo la estructura de costos.
En termodinámica, la energía libre mide el trabajo real que un sistema puede ejecutar; en macroeconomía, el poder adquisitivo es exactamente el «trabajo» que una moneda puede realizar en el mercado antes de evaporarse. Es decir, al devaluarse la moneda pierde utilidad, y en el caso de Venezuela han existido momentos en que los billetes inútiles llenan los pipotes de basura. Cuando aumentan los precios, se calienta el sistema y los precios se expanden y el poder adquisitivo se contrae.
Podemos concluir en que la inflación es como la manifestación económica de la entropía: un proceso natural de degradación del valor donde, sin la aplicación constante de un trabajo corrector externo, como una disciplina fiscal y monetaria rigurosa, el sistema tiende inexorablemente al desorden y a la pérdida de utilidad.
Definitivamente, en Venezuela necesitamos un gobierno serio, que le dé total autonomía al Banco Central de Venezuela y reduzca a su mínima expresión el déficit fiscal, y establezca una política monetaria dentro de un modelo de libre mercado. A tal efecto es urgente la realización de unas elecciones libres y transparentes en Venezuela.
Economista José Luis Alcocer






