Como en los viejos tiempos, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, envió una contramarcha chavista para sabotear la manifestación pacífica pidiendo elecciones presidenciales y el retorno de María Corina Machado, quien había convocado este jueves a la oposición en la céntrica Plaza Venezuela de Caracas a las 16:00 (22:00, hora peninsular española) frente a la Torre Polar
Por Ludmila Vinogradoff / abc.es
Esta es la primera gran marcha que convoca la oposición en su conjunto para celebrar el tercer aniversario de las primarias que, el 22 de octubre de 2023, María Corina Machado ganó con el 90% la candidatura presidencial de la unidad de la coalición Plataforma Unitaria Democrática (PUD).
La confrontación abierta entre el régimen y la sociedad civil se ha repetido nuevamente en la calle. El chavismo parece olvidar que los tiempos han cambiado, que el pasado 3 de enero la fuerza militar de Estados Unidos capturó y extrajo a Nicolás Maduro y en su lugar se encuentra Delcy Rodríguez.
La gran rotonda de Plaza Venezuela, con su fuente de agua en el centro, fue rodeada por hombres y mujeres con diversas camisetas multicolores rosadas, turquesas, blancas y azules. Todos se mezclaban confundidos y cada quien se preguntaba a cuál marcha iba.
Sorprendentemente, el oficialismo había convocado a las empleadas de los ministerios y alcaldías para que se manifestaran por la curación del cáncer de mama en el centro de la capital. De pronto, las empleadas públicas con camiseta rosada aparecieron en la Plaza Venezuela para desplazar a los manifestantes opositores.
Vente Venezuela ha denunciado que, al finalizar la marcha, el «régimen de Delcy Rodríguez» ha empleado a la Policía Nacional Boliviana para secuestrar a siete personas que estaban a cargo de los camiones de sonido que han utilizado durante la manifestación. Así, han dado el nombre de seis de los siete desaparecidos y han asegurado que los tres vehículos que portaban han sido confiscados.

«Aquí cabemos todos»
La chavista Miriam Castañeda ha dicho a ABC: «Mira, somos inteligentes, no ha habido agresiones, se ha mantenido la calma». «Aquí cabemos todos», dijo riendo al señalar un sabotaje que «parece obvio».
A su lado, Mónica Pascualato, empleada de la Alcaldía de Yare, nos ha asegurado en tono agresivo y autoritario: «Somos el Gobierno y somos los que mandamos, y no permitimos que la oposición venga a marchar porque nos da la gana».
A dos metros de distancia, el opositor Alfredo Bevilacqua, dirigente de Vente Venezuela en el municipio de Chacao, ha cuestionado a los chavistas por no respetar el sitio convocado por la oposición. «El chavismo quiere entorpecer nuestra manifestación. Ellos tienen miedo porque se les está terminando la tiranía. El régimen trae a los empleados públicos y les da una bolsa de comida».

La oposición traslada su manifestación
Para evitar enfrentamientos con los chavistas, los dirigentes opositores decidieron trasladar la manifestación a la plaza de las Tres Gracias y al puente de la Universidad Central de Venezuela. Lo cierto es que la mudanza del mitin desconcertó a los manifestantes de azul y blanco.
En la concentración azul, los manifestantes coreaban consignas como «¡María Corina, te estamos esperando»!, mientras otro grupo cantaba «¡Ya va a caer, este Gobierno va a caer!», acompañado de «¡Que se vaya Delcy ya, no la queremos, no queremos ni bono ni bolsa de comida Clap!».
José Patines, un dirigente de base, subrayó que el 3 de enero terminó con el interinato de Delcy Rodríguez , «Delcy no es más legítima, y Donald Trump lo debe saber. El pueblo debe salir a luchar en la calle por las elecciones».
Pedro Gual y Juan Méndez, ambos procedentes de la zona oriental de Cupira, expresaron su disgusto por la sorpresa del sabotaje de la manifestación. «Los chavistas siempre hacen eso, atropellan y con eso muestran sus malas intenciones».

Mensajes para Trump y Rubio
Yesenia Viamonte viajó desde Guayana al sur de Venezuela para acudir a la convocatoria. «Me siento frustrada porque los chavistas nos quitaron el espacio para manifestar. Esto es un sabotaje como siempre nos han acostumbrado. Tiene que venir María Corina. No podemos dejarle toda la carga en sus hombros. Nosotros tenemos que salir a luchar y poner de nuestra parte».
Flor María Navas, de 63 años, se mostró contenta de estar nuevamente activa en la marcha. «No me importa el sabotaje de los chavistas, Venezuela ya les perdió el miedo. Queremos enviar un mensaje a Donald Trump y a Marco Rubio, cómo es posible que reconozcan a Dinorah Figuera de la Asamblea del 2015 y no reconozcan a María Corina Machado y Edmundo González, quien ganó en las presidenciales de 2024».
Ismael González, de 76 años, no se sorprendió con la perturbación chavista: «Siempre ha sido así, Diosdado siempre ha convocado la contramarcha para joder a los opositores. Sabotear es su naturaleza».
En cuanto a la fecha de las elecciones, que según Dinorah Figuera podría ser a finales de 2027 o comienzos de 2028, Ismael González considera que Figuera no tiene capacidad de negociar con un personaje como Jorge Rodríguez: «Nosotros somos los que debemos salir a la calle y llamar a elecciones». «Tenemos que salir a protestar a la calle todos los días y no un día cada mes», propone Ismael.
El clamor por el regreso de María Corina no se apaga, va creciendo en las calles. En las marchas opositoras y contramarchas chavistas, el miedo se muda de acera. La líder no regresó este jueves, pero en cualquier momento sorprenderá con su llegada.

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