«La esperanza es el sueño del hombre despierto.» — Aristóteles
Y es que la historia misma nos enseña que los grandes cambios no son fruto del azar, sino del latido constante de un pueblo que despierta.
Como bien lo vaticinaban aquellas antiguas profecías y visiones del tiempo de los cambios, hoy vemos cómo se alinean los astros y los designios del destino para recordarnos que ninguna oscuridad es eterna, cuando la voluntad de millones de almas decide encender la luz de la libertad y cruzar juntos ese umbral sagrado hacia la justicia y la redención de una patria que finalmente vuelve a nacer.
Por eso, Fernando Lazarde los invita desde el corazón de los barrios a no dejar que la llama encendida se apague, sino que se ilumine cada día más y que se haga extenso hasta todo el territorio nacional.
Comprendiendo que ya es hora de que los gremios, encerrados entre cuatro paredes, salgan a iluminar el camino y abandonen esa realidad virtual de un secuestro que solo existe en papel, para venir a patear las calles.
Porque sentados tras un escritorio no se gana nada, si no se camina codo a codo junto a este pueblo que hoy exige unirse en un solo bloque indetenible.
Donde los gremios, los sindicatos y cada comunidad de a pie formemos esa gran fuerza indestructible para respaldar con toda el alma a María Corina Machado, quien tanto lo merece por su incansable lucha y por todo lo que dio y sostiene con valor inquebrantable.
Respondiendo al llamado urgente de este tiempo que corre aprisa, porque el momento del cambio ya llegó.






