Angélica Mundrain quiere que saquen los cuerpos de su hijo, sobrina y sobrino de entre los escombros de su apartamento frente al mar, que quedó completamente destruido. Ha pasado los últimos seis días esperando la maquinaria pesada necesaria para retirar las losas de concreto y el metal retorcido que los atraparon.
Por AP
Otros supervivientes del terremoto en Venezuela también han vivido experiencias similares.
Ellos, al igual que otros en todo el estado norteño de La Guaira, se hacen la misma pregunta: ¿Quién está al mando? El régimen venezolano, que se autodenomina socialista y que durante mucho tiempo se enorgulleció de ser protector y proveedor, no ha sido ninguna de las dos cosas cuando más se le ha necesitado, afirman muchos.
Los potentes terremotos consecutivos del 24 de junio han puesto de manifiesto la incapacidad del partido que ha gobernado el país durante 27 años —ahora con Delcy Rodríguez al frente— para llevar a cabo funciones gubernamentales básicas.
“Nos han abandonado”, dijo Mundrain, sentada en una silla en la calle el martes frente a lo que quedaba del edificio de 11 pisos que una vez fue su hogar. “Nos sentimos impotentes. Lo que hemos visto es falta de organización, falta de empatía, falta de todo”.
LA PATILLA






