Esta última escalada se produce días después de que Pakistán realizara ataques aéreos dentro de Afganistán tras atentados suicidas en su territorio (foto de archivo).
- Umer Draz Nangiana
- Título del autor,BBC News
- Autor,Maia Davies
- Título del autor,BBC News
- Autor,Azizullah Khan
- Título del autor,BBC News
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Pakistán lanzó ataques contra la capital de Afganistán, Kabul, y la ciudad de Kandahar en la madrugada de este viernes, según funcionarios del gobierno pakistaní.
Un portavoz del Talibán, que gobierna en Afganistán, escribió en la red social X que fuerzas afganas respondieron con nuevos ataques contra las tropas pakistaníes a lo largo de su frontera común, aunque la publicación ya ha sido eliminada.
Representantes de ambos países se culpan mutuamente de haber elevado la tensión desde el pasado domingo.
Las autoridades de Pakistán defienden que su ofensiva contra las ciudades afganas es una respuesta a «ataques afganos no provocados», pero los talibanes alegan que aquellos ataques eran, a su vez, una respuesta a ataques pakistaníes anteriores.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dijo este viernes que su país tiene «plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva» y el ministro de Defensa, Khwaja Asif, advirtió que estaban en una «guerra abierta» con Afganistán.
Un portavoz del gobierno del Talibán, Zabiullah Mujahid, dijo a la BBC que las fuerzas afganas habían destruido 19 puestos fronterizos paquistaníes y detenido a varios soldados de ese país.
También afirmó que más de 50 soldados paquistaníes habían muerto. La BBC no ha podido confirmar de manera independiente esas cifras.
Mientras tanto, Pakistán aseguró haber destruido 27 puestos fronterizos pertenecientes a los talibanes e insistió que había infligido muchas bajas a las fuerzas talibanes.
Ambos países acordaron un frágil alto al fuego en octubre tras mortales enfrentamientos transfronterizos, pero los combates se han recrudecido en los últimos días.
Los funcionarios de la ONU han pedido una desescalada inmediata de los combates, mientras que Irán se ha ofrecido a mediar.
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Pie de foto,Vista de la destrucción tras los ataques aéreos llevados a cabo por aviones pakistaníes en el este y sureste de Afganistán, en Nangarhar, el 22 de febrero de 2026. Residentes de Kabul oyeron fuertes explosiones en toda la ciudad este viernes, informó AFP, en tanto habitantes de las regiones fronterizas de Pakistán declararon a la BBC que sintieron estruendos y se les pidió que se pusieran a salvo.
Cruce de acusaciones
Ambas partes afirman haberse infligido grandes pérdidas durante los choques recientes.
Pakistán informó antes que dos de sus soldados murieron después de que fuerzas afganas lanzaran una operación contra posiciones militares a lo largo de su frontera común a última hora de este jueves.
Tres personas más resultaron heridas cuando las fuerzas pakistaníes respondieron al fuego no provocado, declaró el ministro de Información, Attaullah Tarar.
Los talibanes en Afganistán afirmaron haber lanzado la operación a gran escala en respuesta a los ataques de principios de esta semana, que, según afirmaron, causaron la muerte de al menos 18 personas.
Islamabad indicó que el objetivo eran presuntos campamentos y escondites de milicianos.
La operación de represalia de Afganistán se lanzó alrededor de las 20:00 hora local (15:30 GMT) de este jueves y llevó a la muerte de numerosos soldados pakistaníes y la captura de otros, informó el gobierno.
Pakistán lo negó, refutó que los talibanes capturaran 15 puestos militares y dijo que toda agresión recibiría una respuesta inmediata y efectiva.
El portavoz talibán Zabihullah Mujahid escribió en X que, «en respuesta a las reiteradas violaciones fronterizas y a la insurgencia de círculos militares paquistaníes, se lanzaron operaciones preventivas a gran escala contra centros e instalaciones militares del ejército paquistaní» a lo largo de la frontera.
Islamabad afirmó que los talibanes «calcularon mal y abrieron fuego sin provocación contra múltiples puntos» al otro lado de la frontera, en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, lo que recibió una «respuesta inmediata y efectiva» por parte de sus fuerzas de seguridad.
«Los primeros informes confirman numerosas bajas en el lado afgano, con múltiples puestos y equipos destruidos», según un comunicado del Ministerio de Información y Radiodifusión pakistaní compartido en X.
«Pakistán tomará todas las medidas necesarias para garantizar su integridad territorial y la seguridad de sus ciudadanos», agregó.
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Pie de foto,Fuerzas de seguridad talibanas se han desplegado por la frontera entre Afganistán y Pakistán en las últimas horas. Funcionarios locales del Talibán en Afganistán han denunciado que se atacó un campo de refugiados en Nangarhar, que alberga a ciudadanos afganos que habían llegado al país desde Pakistán.
El servicio afgano de la BBC citó a los funcionarios diciendo que al menos 9 personas resultaron heridas: siete mujeres y dos hombres.
El estado de uno de los heridos es crítico, añadieron las autoridades.
Los residentes cercanos a la ciudad fronteriza paquistaní de Torkham fueron urgidos a desalojar la zona.
Además, las autoridades suspendieron la repatriación de ciudadanos afganos deportados a través de la frontera.
El cruce también se cerró para los refugiados afganos.
Kabul había advertido de represalias «en el momento oportuno» tras los ataques ocurridos el pasado domingo.
Mientras que Pakistán declaró que ese día atacó siete presuntos campamentos y escondites de milicianos cerca de la frontera luego de atentados suicidas en territorio pakistaní, Afganistán afirmó que atacaron viviendas civiles y una escuela religiosa, con mujeres y niños entre los muertos.
Pakistán y Afganistán comparten una frontera montañosa de 2.574 kilómetros.
Meses de ataques y acusaciones
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Pie de foto,Personal de seguridad talibán hace guardia este viernes cerca del cruce fronterizo de Torkham, entre Afganistán y Pakistán. Los ataques se producen tras varios meses de hostilidades entre ambos países. La última confrontación grave se produjo en octubre, tras lo cual se alcanzó un frágil alto el fuego negociado por Turquía y Qatar.
Pakistán acusa al gobierno talibán de Afganistán de apoyar a «terroristas antipakistaníes» a los que culpa de llevar a cabo atentados suicidas en su territorio, incluido uno reciente en una mezquita de Islamabad.
Esta afirmación es rebatida por el Talibán, que ha afirmado en repetidas ocasiones que el territorio de Afganistán no se está utilizando para amenazar la seguridad de otros países.
A su vez, acusa a Pakistán de llevar a cabo ataques no provocados en los que han muerto civiles. Islamabad afirma que solo ataca a militantes.
A principios de esta semana, las fuerzas pakistaníes también lanzaron múltiples ataques aéreos nocturnos contra Afganistán que, según los talibanes, causaron la muerte de al menos 18 personas, entre ellas mujeres y niños.
Pakistán afirma tener «pruebas concluyentes» de que el TTP (Tehrik-e Taliban Pakistan) ha estado detrás de una serie de ataques en el país, incluido el reciente atentado suicida contra una mezquita chiita en Islamabad en el que murieron más de 30 personas.
El grupo Estado Islámico (IS) reivindicó el ataque en Islamabad, pero Pakistán ha dicho que tiene «pruebas concluyentes» de que el responsable fue el grupo talibán paquistaní.
Pakistán también alega que los ataques están siendo llevados a cabo por orden del liderazgo y los coordinadores del TTP con base en Afganistán, quienes, según afirma, cuentan con el apoyo del gobierno talibán.
Fuerzas desiguales
En términos militares, Pakistán ostenta una ventaja abrumadora al ser una importante potencia militar con cientos de tanques, aeronaves y tecnología de defensa avanzada.
El gobierno talibán de Afganistán dispone del equipamiento militar que abandonaron las antiguas fuerzas afganas y extranjeras.

Los informes sugieren que, pese a las sanciones, ha podido adquirir parte de material militar a través del mercado negro.
No hay pruebas de que disponga de aviones ni de la capacidad para lanzar bombardeos en profundidad dentro de Pakistán.
Sin embargo, el Talibán libró durante más de 20 años una guerra contra Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, por lo que su capacidad para llevar a cabo ataques no convencionales y de guerrilla está ampliamente demostrada.
BBC MUNDO






