En el estado Monagas se concentra aproximadamente el 55% de la producción petrolera y el 80% del gas natural de Venezuela, lo que convierte al estado oriental en el epicentro de la reactivación energética del país en 2026. Así lo dejó claro Yoel Farías, vicepresidente de Organización regional de Primero Justicia (PJ), a propósito de la reciente apertura petrolera que implicará un giro hacia la privatización, permitiendo la inversión extranjera directa para reactivar la producción.
En un giro inesperado de la política energética en Venezuela, Monagas se podría consolidar este año como el centro de inversión estratégica de las grandes transnacionales. Con acuerdos estratégicos suscritos con gigantes energéticos como Chevron y Shell, la región busca recuperar sus niveles históricos de extracción y servir como puente en la reconfiguración de las relaciones comerciales con Estados Unidos y Europa.
Mucho potencial vs infraestructura dañada
Farías, quien es ingeniero de petróleo, explicó que la industria petrolera en Monagas enfrenta un gran reto: tiene un potencial geológico inmenso, pero su infraestructura requiere una inversión de miles de millones de dólares, así como empresas con las mejores tecnologías para recuperar la producción a niveles de 2012, estimadas en unos 900 mil barriles diarios de crudo liviano.
“Existe una debilidad estructural debido al marcado deterioro de las plantas compresoras de gas. Asimismo, tenemos la falta de mantenimiento preventivo a los pozos, que causa una disminución en la producción”, explicó el dirigente regional de la tolda aurinegra.
Pasar de la extracción simple hacia un sistema tecnificado
Venezuela posee una de las reservas de hidrocarburos más grandes del mundo, estimadas en más de 300.000 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado (API inferior a 10 grados) ubicados en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) que abarca los estados Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro, en una superficie de 55.314 km2. El área de explotación actual es de 11.593 km2. Dicha Faja se distribuye en 4 bloques: Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo. Este último corresponde al estado Monagas y posee el 22% de las reservas de hidrocarburos.
“La realidad del sector petrolero en 2026 exige una transición desde un modelo de extracción simple hacia un sistema tecnificado y eficiente, que permitirá la recuperación a mediano plazo de la producción. El estado Monagas se convertirá en una plataforma de desarrollo técnico, empleo especializado e innovación energética, lo que ocasionará un impacto social positivo en las familias monaguenses”, expresó Farías; al advertir que la actual apertura petrolera enfrentará riesgos críticos si no se acompaña de reformas institucionales profundas y una gestión transparente. “Y esto no será posible mientras Delcy siga en el poder. Si queremos futuro, tenemos que sacarlos”, concluyó.






