1. El problema de fondo
Venezuela no tiene una crisis, tiene tres crisis montadas una encima de otra:
· Económica: los precios suben tan rápido que el dinero de hoy no sirve mañana.
· Social: la confianza entre vecinos se rompe porque la necesidad aprieta.
· Política: los líderes, en lugar de mirar la realidad, pelean por tener la razón.
2. ¿Qué pasa con los dólares que entran?
Imagínese que usted gana 100 bolívares al mes:
· 40 se van a pagar deudas viejas (intereses).
· 40 se los lleva la industria petrolera para mantenerla andando.
· Solo 20 quedan para todo lo demás: salud, educación, alimentos, combustible.
Y para colmo, el gobierno ha gastado más del 70% de los ahorros del país (las reservas internacionales) tratando de frenar la caída del bolívar. Es como si usted usara los ahorros de toda su vida para tapar un hueco en el techo mientras la casa se sigue inundando.
3. El dólar paralelo y la inflación
Cuando el gobierno no tiene suficientes dólares oficiales, la gente corre al mercado negro. Eso hace que el dólar se dispare y que los precios suban como espuma. Usted va al supermercado y lo que ayer costaba 10, hoy cuesta 15. Eso es la inflación en carne viva.
4. ¿Qué viene?
Los próximos 5 meses (de agosto a diciembre) serán los más duros. Porque:
· El gobierno ya no tiene con qué sostener el tipo de cambio.
· Las conversaciones políticas comienzan hoy, pero la gente no puede esperar acuerdos: necesita comer hoy.
5. El mensaje final para el ciudadano
No se deje engañar por discursos bonitoo. Ni los de un lado ni los del otro tienen la varita mágica. La realidad es una sola: cada familia está resolviendo como puede, con ingenio, con ayuda de familiares en el extranjero, o simplemente aguantando.
Lo que usted siente en su bolsillo y en su estómago es más cierto que cualquier discurso en cadena nacional.
Por eso: estabilidad política, mejoras en la economía y luego transición.
El cambio es indetenible, pero debe hacerse bien.
*Isla de Margarita,*






