Debido a la evidente pulverización del poder adquisitivo que padecen los trabajadores del sector público, es inaplazable que la administración de Donald Trump, la cual ejerce un tutelaje de gobierno en nuestro país, impulse un proceso histórico de repatriación de capitales para cancelar la enorme deuda salarial con este importante sector en Venezuela. Así lo exigió Jesús Castillo, miembro del Comité Ejecutivo Nacional del MAS.
Castillo, politólogo y profesor universitario, advirtió que en Venezuela se vive una severa emergencia humanitaria, debido a las deplorables condiciones salariales en que se encuentra la clase trabajadora ante un régimen indolente, la cual requiere subsanarse con decisiones firmes como la identificación y confiscación de fondos, bienes y activos financieros retenidos en el extranjero, producto de la corrupción administrativa, el lavado de dinero y las operaciones ilícitas cometidas contra el erario público nacional. Destacó que esta iniciativa resultaría pertinente en el marco de la actual dinámica geopolitica y de flexibilizacion financiera que ha tenido lugar en Venezuela después de los sucesos del 3 de Enero del 2026.
Al respecto, Castillo sugiere que ese proceso de repatriación de capitales para dignifica el salario de los trabajadores contemple la creación de un fondo fiduciario independiente con el fin de que los capitales recuperados sean administrados por organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Igualmente, insta a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, y al Departamento de Justicia de los Estados Unidos a activar políticas de decomiso civil y penal, de acuerdo a la normativa de la Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción (UNCAC), para rastrear redes de blanqueo de capital.






