.-La situación en Venezuela ha alcanzado un
punto de inflexión tras los eventos de enero del dos mil veintiséis, ya
que el país permanece en un limbo político bajo una administración
tutelada dijo el dirigente guayanés Hugo Maestre,
Mientras la ciudadanía aguarda la restauración plena de la
democracia, la parálisis institucional y el desgaste del liderazgo
opositor , amenazan con erosionar el tejido social.
La percepción de que el cambio se estanca, cree Maestre, está
generando una frustración peligrosa porque no se trata solo de
tiempos políticos, sino de la supervivencia de la esperanza
democrática.
“Si la transición no se articula con celeridad y visión, corremos el
riesgo de que la figura que ha encarnado la resistencia pacífica pierda
su capacidad de interlocución ante una población agotada”.
Considera que es justo reconocer en María Corina Machado una
estatura de estadista de alta vara, fundamentada en la ética y el
pragmatismo.
“Su reciente reunión con otros líderes opositores en Panamá,
entendiendo que gobernar requiere del esfuerzo de todos, demuestra
que su capacidad de anteponer la unidad al purismo, es la fibra de un
verdadero líder demócrata”, agregó.
El gobierno estadounidense debe comprender que esta forma de
actuar es la que conduce a la paz duradera en una nación fracturada.
Ante esta realidad, considera imperativo que las autoridades de los
Estados Unidos ejerzan un rol catalizador para evitar la inestabilidad
crónica, porque la inacción o la prolongación de un statu quo “tutelado”
no es sostenible.
Se propone, por tanto, una hoja de ruta pragmática: la conformación
inmediata de una Junta de Gobierno de Unidad Nacional y esta
instancia debe ser un mecanismo de gobernanza técnica y plural, no
un reparto de poder viciado.
La arquitectura de esta Junta debería seguir un modelo de equilibrio
institucional, con una representación dual (dos miembros),
provenientes del actual aparato administrativo, para garantizar la
continuidad operativa y evitar un colapso burocrático o de seguridad.
También una representación democrática (dos miembros), designados
por las fuerzas que lideran la transición legítima, a cuyo grupo, se
suma un árbitro de dicha transición (un miembro), nominado bajo la
supervisión y garantía del Gobierno Americano.
Un individuo de trayectoria impecable que actúe como garante de los
Derechos Humanos, la transparencia electoral y la
reinstitucionalización del Estado.
Los objetivos son claros: liberación de todos los presos políticos,
depuración del sistema de gobierno y el establecimiento de un
Consejo Nacional Electoral independiente, con un cronograma
electoral inamovible.
El dirigente guayanés dijo que la historia demuestra que las
transiciones sin una estructura clara y un acompañamiento
internacional sólido, corren el riesgo de fracturarse.
Finalmente, añadió que el pueblo venezolano ha pagado un precio
demasiado alto y es el momento de que las autoridades
estadounidenses comprendan que el éxito de esta etapa no se mide
por la gestión de la crisis, sino por la celeridad y calidad para que
devuelvan al país su soberanía, porque la transición no puede esperar más, concluyó.
SUMA
NOTIGUAYANA






