A dos semanas del doble terremoto que sacudió el centro del país, familias damnificadas que llegan de La Guaira afrontan nuevas necesidades como la falta de espacio, así como de enseres básicos para subsistir.
Elvia Gómez, quien llegó con 12 familiares, entre ellos ocho nietos, relata que les prestaron una vivienda para mudarse, pero está completamente vacía.
“La casita no tiene nada, está totalmente vacía. Nos falta una cocina para preparar los alimentos, una nevera para conservarlos y envases para almacenar el agua. Tampoco tenemos una mesa ni sillas para sentarnos a comer ni camas para los niños”, detalló Gómez.
La urgencia se duplica ante la llegada de otra de sus hermanas, cuya torre residencial en La Guaira fue declarada inhabitable y será demolida, lo que elevará el grupo familiar a más de 20 personas en el mismo espacio.

Una realidad similar enfrenta Yudrimar Hernández en el Complejo Paramaconi de Maturín. Ella recibió hace ocho días a 10 parientes, entre ellos ocho niños y su madre de la tercera edad, quien padece de una rectificación en la columna. De la noche a la mañana, su hogar pasó de albergar a cinco personas a convertirse en el refugio de 16 ciudadanos.
Para intentar darles cabida, Hernández tuvo que improvisar un dormitorio en el espacio que originalmente estaba destinado para su cocina, pero las deficiencias de la infraestructura complican la situación.
“No estaba preparada para esto. El espacio que habilité para los niños se moja cada vez que llueve. Necesitamos con urgencia láminas para el techo y, de manera prioritaria, una cama con colchón semiortopédico para mi mamá, porque ya no tengo espacio ni capacidad para atender su condición de salud”, explicó.

Dieta a punta de carbohidratos
La alimentación es otra alarma encendida. Ambas familias coinciden en que las donaciones recibidas hasta ahora consisten casi exclusivamente en bolsas de pasta y otros carbohidratos empaquetados. La ausencia de proteínas como carne o pollo es total.
Asimismo, Hernández alertó sobre la situación de tres de los niños que toman tetero, quienes requieren urgentemente de leche, avena y crema de arroz para su nutrición diaria. Ante el complejo panorama, ambas afectadas hicieron un llamado urgente a las autoridades locales y a la ciudadanía para reactivar con fuerza los centros de acopio en la entidad monaguense.
LA PATILLA






